domingo 24 de mayo de 2009

Patagonia 2009

Entre amenazas de gripe porcina, fiebre amarilla y dengue, nuestro destino estas vacaciones sería Argentina, concretamente el circuito Buenos Aires – El Calafate – Ushuaia – Iguazú. Se presentaban ante nosotros 14 días con 11 vuelos, todo un maratón, merecería realmente la pena?.
El vuelo con Air Comet salió puntual el sábado 9 de mayo y de madrugada llegamos al aeropuerto de Buenos Aires. A las 8, en el Hotel, el Regal Pacific (http://www.regal-pacific.com/bs/index-es.htm) un hotel de 5 estrellas que situado estratégicamente a 5 minutos de Puerto Madero, de la céntrica calle Florida y de las Galerias Pacífico, que resulto ser una magnífica elección.
Con el tiempo justo para una ducha, necesaria después de 11 horas de estar tirados en Barajas (gracias a las fantásticas conexiones aéreas Asturias – Madrid) mas otras 13 horas de vuelo, comenzaban nuestras andanzas por Buenos Aires, porque a las 9 de la mañana teniamos programada nuestra visita por la ciudad.
En el elegante Barrio de la Recoleta, pasamos por la Floralis Generalis, para de ahí avistar diversos monumentos y edificios de interés ( monumento a los Españoles, Mausoleo de Evita, Obelisco, Teatro Colón,…) parando a visitar la Plaza de Mayo, la Casa Rosada, la Catedral y el Cabildo.

A mediodía, ya estábamos paseando por el vistoso barrio de la Boca, en el que vimos los primeros tangos callejeros y compramos los primeros alfajores de todo el viaje, que no serian pocos. Tambien visitamos el estadio del Boca, la Bombonera. Cabe señalar la desmesurada admiración que sienten alli por Maradona, su imagen es omnipresente, no se, yo, sin saber de futbol, lo veo como si aquí explotaramos la imagen de, por ejemplo, Joselito “el pequeño ruiseñor” o, porque no, Angel Cristo, por poner dos ejemplos patrios.





Finalizamos nuestra visita en Puerto Madero, y vimos el puente de Calatrava que visto el de Bilbao, pues como que no nos parecio gran cosa. En Puerto Madero almorzamos en Marcelo ( http://www.marcelorestaurante.com.ar/ ), un restaurante italiano en el que comimos espectacularmente bien, con unas raciones interminables y una atención inmejorable. Al ser domingo, optamos por conocer las Galerias Pacifico, un centro comercial ubicado a su vez dentro de una galeria de arte, y callejear un poco por Florida, calle peatonal con un kilometro de tiendas a ambos lados, ideal para desplumar al turista.

Otra vez corrimos al Hotel porque a las 21 horas nos venian a buscar para llevarnos a una cena con espectáculo de tango, que yo temia se convirtiese en una cena tongo. Ademas, no soporto el tango (salvo Cambalache, con letra con cierto toque punk) así que sumado al cansancio del viaje, y de nuestro primer día en la ciudad, podria convertir el fin de jornada en una pesadilla. Llegamos al café de los Angelitos, (http://www.cafedelosangelitos.com/ ), un sitio con historia por que el desfilaron en su día los grandes del género y donde tuvimos nuestro primer encuentro con el famoso bife de chorizo. Yo me lo tome crudo, vuelta y vuelta, y Eva bien pasado. Realmente, nos decepcionó, tanto el bife, como los entrantes y el postre. Empezamos con mal pie en la gastronomia local. Ya habría tiempo de resarcirse. Empezó el espectáculo de tango que para mi sorpresa, fue hora y media que pasó volando. Realmente un buen show, increíbles los bailarines de tango, se mueven como robots a ritmo de la musica. De ahí, nos fuimos a descansar al Hotel, que ya era hora.
El día siguiente lo dedicamos a las compras por la calle Florida, casi el día entero para recorrerla ida y vuelta, haciendo solo un pequeño alto en el camino en un starbucks para coger fuerzas. Que si compramos? Pues si, de hecho vinimos con 3 maletas más de las que fuimos, llenas de ropa. Botas, Cazadoras de cuero, bolsos, ropa de deporte, recuerdos varios todo ello barato barato…..el paraíso del consumismo. Cenamos en el hotel, no muy bien por cierto, y nos fuimos a descansar, porque al día siguiente llegaba el primer madrugón: nos ibamos al Calafate por la mañana, asi que las 6 de la mañana habia que estar en pie.
De nuestras primeras horas en Buenos Aires, sacamos nuestras primeras conclusiones tanto de lo que vimos por nosotros, como de lo que descubriamos al hablar con los porteños que conocimos que no fueron pocos; es una ciudad vieja, sucia, muy muy sucia. Insegura, como ellos mismos dicen, con mucha droga, y en una permanente crisis. A mi cosas, salvando las diferencias, me recordo a la Habana. Un sitio que en el pasado tuvo que ser la ostia, y que hoy…..Gente tirada, pidiendo y durmiendo por las calles, utilizando bebes y niños para mendigar. Lamentable.
Por otro lado, todas las personas con las que charlamos, desde camareros, taxistas, dependientes, o sencillamente, aquel señorin mayor, con el que hable 45 minutos haciendo cola en un banco, hablando de lo divino y lo humano, todos, absolutamente todos, encantadores. Nos vamos con un muy grato recuerdo de la gente de Buenos Aires en particular y de Argentina en general.

Después de unas 3 horas de vuelo, llegamos al Calafate. Alli nos alojamos en el Hotel Terrazas de El Calafate, (http://www.terrazasdelcalafate.com.ar/ ),un hotel pequeño, pero con encanto, nuevo, situado en una colina a las afueras y con unas vistas privilegiadas del lago Argentino, y una recepción muy amable. Al ser temporada baja, no había ni un alma y de no ser que encontramos dos parejas el ultimo día, pensábamos que estábamos solos . Tras dejar las cosas , nos llamaron un taxi desde la recepción, que nos cobro menos de 10 pesos (menos de 2 euros, para que nos entendamos). Una vez alli, en la calle central del calafate, vemos que es todo lo que hay, una calle de 500 metros con restaurantes, confiterias y tiendas a los lados. Nada más. Si te sales de ahí, todo esta sin urbanizar, alguna de las calles no tienen ni asfalto, ni iluminación, estar en medio de la nada provoca una extraña sensación acentuada por el echo de que casi no había gente. Notamos en el cuerpo el paso de estar a 25 grados en Buenos Aires a un aire frio como el hielo, nunca mejor dicho, pero la verdad es que nos esperábamos temperaturas mas extremas de las que tuvimos para ser Otoño, en parte porque el frio es muy seco, y con seguridad os aseguro que más frio hace en Oviedo con esta humedad que nos gastamos por aquí, que allí en el Calafate. Comimos en una pizzería y en tres horas nos ventilamos todo el calafate, hicimos compras, no muchas, porque hay que andarse con ojo en el aeropuerto, ya que no podiamos llevar en cabina más de 5 kilos con nosotros, son muy rigurosos en ese aspecto, al menos con nosotros.
Cenamos en el Pura Vida, a las afueras y la verdad es que estuvo muy bien. De ahí, taxi y a descansar, al día siguiente teniamos la visita al Perito Moreno, que seria uno de los highlights del viaje. Otro pequeño madrugon, desayuno, y estabamos en ruta en autobús hacia el más famoso de los glaciares argentinos, separado unos 90 kilometros del pueblo.

Apreciamos la belleza del paisaje según nos adentrábamos en el parque nacional de los glaciares, tuvimos la oportunidad de ver diversa fauna, incluso algun condor, hasta llegar a la curva de los suspiros, en la que tienes la primera vista, lejana, del glaciar. Aun a esa distancia, considerable, impresiona tal mole de hielo descendiendo entre las afiladas montañas. De ahi, a un pequeño embarcadero desde el que nos acercamos en barca aún mas al glaciar en una breve navegación de una hora, antes de dirigirnos finalmente al recorrido de las pasarelas. Desde allí, disfrutamos con calma de la grandiosidad del Glaciar, del paisaje, de la tranquilidad, interrumpida solamente en ocasiones en las que enormes pedazos del glaciar se desprenden cayendo al mar, provocando un ruido que hace que todos los presentes busquen con sus cámaras inmortalizar el momento. Nosotros por cierto, no tuvimos éxito, y parecía que siempre que se producia una pequeña rotura, estábamos mirando hacia otro lado. Nos encanto la visita. Regresamos al pueblo sobre las 5 de la tarde y vimos como el sol se escondia mientras pasebamos bordeando el lago argentino, para de ahí visitar por segunda vez las tiendas y, por fin después de buscarlo por buenos aires sin éxito, encontramos un sitio donde nos sirvieron….mate!!!!
Eso del mate es una cosa muy curiosa. Alli, lo toman practicamente todos, en cualquier momento, en las tiendas, en los trabajos, en los aviones…venden los mates (recipientes) en todas partes, pero a la hora de probarlo, los sitios escasean (al menos por donde estuvimos). Desde el primer momento nos llamo la atención probarlo y alli, en el calafate, concretamente lo que se denomina la aldea de los gnomos nos encontramos con un acogedor libro - bar todo de madera y ambientado con musica jazz, un lugar parecido al Brick, regentado por Holling, de doctor en Alaska, si bien, la sensación de estar en El Calfate no debiera diferir mucho a la del doctor Fleichman en Cicecly. Volviendo al mate, por 15 pesos, 3 euros, nos trajeron el recipiente, un termo y nos explicaron las normas básicas: primero las damas, estas, cuando lo acaban, lo rellenan de una manera especifica (que no parezca una sopa y por el lado de “la bombilla”) y se lo pasan al hombre. Y una cosa importante: no se remueve. Tras las instrucciones de la camarera – chaman, probamos el mate siguiendo el rito paso a paso. Amargo, amargo como ello sólo, deja un regusto extraño en el paladar, que pide más, pero es una cosa que ni fu ni fa y que no volvimos a probar en todo el viaje. Nos ventilamos el termo, y parecia que se nos había abierto el apetito (una de las muchas cualidades que se supone del mate) así que por recomendación fuimos al Casimiro Bigua (
http://www.casimirobigua.com/ ). Cuidado con este sitio, visita el enlace a su web. Ves esa magnifica impresión que causa? Pues se ve superada con creces en la realidad. La mejor cena de las vacaciones, quizás la mejor de nuestra vida. Sitio visitado por personalidades de la politica ( su presidenta, por ejemplo) arte y cultura es un restaurante que no se puede faltar en una visita al Calafate. Creo recordar que cenamos un carpaccio de merluza negra, cordero con hojaldre y cebollas confitadas, trucha rellena de marisco mientras degustábamos un vino delicioso, tarta de postre acompañada de vino dulce, café….en definitiva, pagamos unos 90 euros por la cena, que si bien podría parecer caro, os aseguro que no lo es en absoluto, porque cenar allí es una experiencia para todos los sentidos. Que diablos, si uno va de vacaciones al otro extremo del mundo, y tiene que racanear con lo que se gasta en comer, mala señal. Al cuerpo hay que darle una alegría de vez en cuando. Nos sento la cena estupendamente, y mas contentos que unas pascuas, taxi y de vuelta al hotel.
Madrugamos (otra vez mas), porque teníamos contratada una excursión en catamarán para avistar mas glaciares, tempanos o carámbanos, hielo a fin de cuentas, para un profano en la materia como yo, asi que otra vez al bus y al barco, esta vez en unas condiciones adversas a nuestro paso por la denominada garganta del diablo. (bien es cierto que con ese nombre uno no se puede esperar una navegación placentera) Aquel viaje fue movidito, bastante, con muchos mareos y algun desmayo incluido entre alguno de los turistas presentes. Nosotros combatimos el frio y ajetreo del exterior del catamarán con café caliente de la barra del bar y alfajores, hasta llegar al glaciar spegazzini, ubicado en el mismo lago argentino y de gran belleza. Alli nos detuvimos un buen rato para sacar fotos y disfrutar del paisaje, para volver sobre nuestros pasos y sobrecogernos al paso del enormes icebergs de hielo, de color azul intenso por la falta de oxigeno y tallados por el mar y el viento de maneras singulares. Alli el capitan comunico que el acceso a la Bahia de Onelli era imposible por la presencia de tantos icebergs, y que como no se nos apetecia tener una “experiencia Titanic” y aun no sin cierta decepción por no poder realizar el desembarco en la bahia, visitamos de nuevo el perito moreno, esta vez por su cara norte. Mas fotos y de vuelta al Calfate. Mas tiendas, en las cuales ya parecian conocernos, un chocolate caliente por aquí, un poco de licor del calafate por alla, un ultimo paseo por el margen del gran lago, para irnos a cenar a la parrilla del Casimiro Bigua que tanto nos habia gustado la noche anterior (tiene tres locales en la calle, el restaurante, la parrilla y una pizzería). Esta vez, nos decantamos por la parrilla para probar el cordero patagonico, que si bien estaba rico, empalidecia con la cena de la noche anterior.
Dormimos poco, porque al dia siguiente saliamos en avion hacia Ushuaia, la ciudad mas austral del mundo, puerta a la antartida, fin del mundo, principo de la vida,….etc etc que la denominan.
Decir que nos gusto el Calafate, para lo que es, es decir, un sitio para dormir entre excursión y excursión, pero que en si, no tiene nada, de echo se visita en una tarde. He dicho que no tiene nada? Perdon, si, paisajes, el enclave en el que esta situado, tranquilidad. Para mi, la misma tranquilidad que desquició a Jack Torrance en el Resplandor. Tanto es así, que por la noche en el hotel temiamos que el recepcionista irrumpiera en la habitación con un hacha a lo Jack Nicolson. Bromas a parte, es un buen hotel, de trato familiar y desde aquí os lo recomendamos para vuestra estancia en el Calafate.

La llegada a Ushuaia impresiona en un primer momento desde el avión. Ni el paso del avión por la cordillera cantabrica, con toda su majestuosidad, admite comparación con el paisaje andino. Picos nevados y afilados como cuchillos, profundos lagos, nos dejaron con la boca abierta ya antes de aterrizar. Nos llevaron a un hotel muy chulo, situado en la ladera de una montaña, donde nada mas bajar del taxi pisamos nieve por primera vez, y dejamos las cosas en una habitación con unas vistas sobre la Bahia aun mas impactantes que las del Hotel del Calfate, y que podeis ver en su web http://www.altosushuaia.com/ .Otro acierto de Hotel. Tambien vacio al ser temporada baja, y de muy buen trato y con todas las comodidades para un hotel que esta pues eso, en el fin del mundo.
Nos desplazamos a la calle San Martin en taxi (decir que los desplazamientos no suben de los 10 pesos, osea un par de euros al cambio, los taxis en toda Argentina estan tirados de precio) y alli, en el centro, ya sin nieve, nos dirigimos a pasear un poco por el puerto, sacamos alguna foto, y visitamos las tiendas de la calle principal haciendo compras….bastantes compras.
Para cenar nos decantamos por Chez Manu ( http://www.chezmanu.com/scale.htm ) que como podeis apreciar en su web, pues es asi como el equivalente del Casimiro Bigua del Calafate. Cenamos muy bien, y por primera vez
degustamos la famosa centolla y la merluza negra en todo su esplendor.
A la mañana siguente, después de madrugar (suma y sigue) nos encaminamos en autobús al parque nacional Tierra de Fuego. Realizamos el ingreso a traves del tren del fin del mundo, el mismo tren y mismo recorrido que a principios del siglo XX llevaba a los presos a talar arboles para redimir su condena. Asi, atravesando las montañas nevadas, en tren, con unos paisajes de ensueño y con una narración de cómo vivian los presos y se les llevaba allí a talar arboles, a palear nieve en las condiciones mas adversas imaginables, a uno se le encoge el alma, ante centenares de tocones de arboles talados, testigos mudos del paso de los presos por este sobrecogedor lugar.

Dejamos atrás el tren y visitamos el parque nacional, que nos gusto, y allí, en el fin de la Ruta 3, en Bahia Lapataia, junto a un cartel que anunciaba que estabamos en el mismísimo fin del mundo nos sacamos la foto de rigor, antes de volver al centro de Ushuaia para enlazar con una navegación por el Canal Beagle, cuyo objetivo era avistar fauna marina y aves, pero sobretodo, tener la sensación de navegar por ese mismo canal, por esas mismas aguas que llevan al Cabo de Hornos, lugar mitico para marineros que ven él lo mismo que un montañero en el Everest, las mismas aguas que inspiraron a Julio Verne, que navegó Darwin o de donde partió el mismisimo Sir Ernest Shackleton, el último gran explorador.
Decir que yo quería realizar la navegación en un gran catamarán, con todo tipo de comodidades pero a Eva, se le ocurrió la feliz idea de surcar los mares en una pequeña lancha, con capacidad para 10 personas, bien apretaditas, y que no me transmitía la mas mínima sensación de seguridad. Por supuesto, ya os imaginareis lo que hicimos: nos hicimos a la mar en la pequeña lancha. Gracias al cielo, y a Neptuno, el mar estaba en calma, no hacia viento, y disfrutamos del viaje como enanos, estabamos la mayor parte del tiempo en la cubierta, disfrutando del paisaje cuando los primeros leones marinos vinieron a juguetear con la lancha, surfeando las olas, algo increíble.
La lancha jugeteo con ellos haciendo giros, provocando olas, un espectáculo fantástico que culmino con la llegada a un islote poblado por completo de leones marinos. Allí nos detuvimos un rato antes de encaminarnos al faro del fin del mundo, el ultimo faro sobre la tierra, o mejor dicho sobre el mar y que inspiro a Verne a escribir su novela “El faro del fin del mundo”.
Fue una sensación indescriptible, un viaje inolvidable que culmino en el desembarco en la isla de Bridges, en la que hicimos una pequeña caminata para desde su alto, ver como el sol se ocultaba y se hacia de noche.
Una vez en el puerto, aun maravillados por el espectáculo que acabamos de contemplar, nos dirigimos a la antigua prisión, un lugar que te traslada a otra época, a otro mundo, el mundo de los pasillos carcelarios, de las duchas comunes, del patio, de las diminutas celdas pobladas por los presos mas peligrosos del pais, esas cosas que parecen de película, están ahí. Un pabellón denominado historico, es decir, tal y como estaba a principio del siglo XX, es sobrecogedor, caminar por el da autentico “mal rollo”. Frio, oscuro, con la recreación del ruido del ventilador, las estufas. Acojona un rato, en serio. Salimos a la calle principal, realizamos alguna compra mas, que hizo que tuvieramos que facturar ya que los 5 kilos de peso maximo permitido los habiamos dejado atrás hace tiempo. Cenamos y de vuelta al hotel, que al día siguiente, como todos, habia que madrugar, un avión nos esperaba para llevarnos de nuevo rumbo a Buenos Aires.

Nos encanto pasear por Ushuaia, transmite una sensación…extraña, estas alli, en el fin del mundo, y lo notas. Lo define bien una conversación que tuvimos con un chico de alli, que nos decia que no habia delincuencia, porque de huir, moririas en la montaña, o en el mar. Ushuaia nació como presidio, al que se enviaba a los delicuentes mas peligrosos. Hoy en dia el viejo penal está ya clausurado, pero no dejo de pensar en Ushuaia como en una Gran Carcel a cielo abierto. No hay salida de Ushuaia, y en verdad, no la necesitan. En parte, es un sitio envidiable para vivir.
A mediodia del domingo, ya en Buenos Aires, estabamos cansados de tanto madrugar y tanto vuelo, asi que optamos por dar un paseo mientras visitábamos de nuevo la calle Florida y las Galerias Pacifico, y allí mismo cenamos unas carnes a la parrilla antes de ir a descansar al hotel. Al dia siguiente, nos despertariamos a las 5 de la mañana para ir a Iguazú.
Lunes, misma rutina, autobús, aeropuerto, avión. Llegamos a Iguazú y nos dirigimos al hotel Esturión. Este hotel, al principio no nos causo buena impresión. Se veia viejo, abandonado. Nada que ver con su pagina web. Parecía el campamento de verano de viernes 13, o el escenario de una peli de terror de serie B. Un poco desilusionados hicimos tiempo hasta las 3, que nos venian a buscar para conocer las cataratas desde el lado brasileño.
Cruzamos la frontera que separa Argentina de Brasil, e ingresamos en el parque para ver las cataratas, cuya visita, de unas 2 horas y media, consistía en caminar por las pasarelas obteniendo unas magnificas vistas de las mismas. Nos gustaron mucho las cataratas, sobretodo el ultimo tramo de la pasarela, cuando realmente estas al lado de ellas y hasta te salpican. Son un gran espectáculo. Pero lo mejor estaria por venir, al dia siguiente y desde el lado argentino, del que habiamos leido que se tenian las mejores vistas. Por si fuera poco, los ultimos dias habia llovido y las cataratas habian recuperado agua, asi que posiblemente podriamos hacer la excursión en lancha.
Ademas, la mala impresión que nos causó el hotel se disipo gracias a dos cosas que pasaron ese día, la primera de ellas, que Eva, con las prisas, dejo olvidadas sus gafas en el lobby y los encargados de recepcion se las recogieron amablemente, cuando ya las dabamos por perdidas. La segunda, que cenamos en el hotel estupendamente, de las mejores veces en argentina, y con el estomago lleno, se ven mejor las cosas. Ademas, de noche, ya se sabe que todos los gatos son pardos. Nos acostamos para estar frescos, al día siguiente nos esperaba la visita a las cataratas desde por la mañana hasta la tarde.
Antes de visitar las cataratas, pasamos por el hito tres fronteras, desde donde se divisan Brasil y Paraguay, foto de rigor, y rumbo al Parque nacional de las cataratas de Iguazu.
La visita se divide en tres recorridos que en total suman 7 kilometros de paseo sobre las pasarelas desde la que se ven los diferentes saltos de conforman las cataratas de Iguazu, Salto dos hermanas, salto tres mosqueteros, salto San Martin, Garganta del Diablo, salto bossetti, salto Eva ( que no, no salto y sigue aquí conmigo)…., en definitiva, un monton de ellos. Lo primero que hicimos fue subirmos a un tren ecologico, rumbo a la famosa garganta del diablo. Tras kilómetro y medio de pasarela estabamos allí, ante un espectáculo increíble que empequeñece a las cataratas de Niagara. Un ruido ensordecedor, y miles de metros cubicos de agua enfurecida cayendo al unisono a 80 metros de altura. Espectacular. Se nos quedo la boca abierta, y asi se nos quedo hasta la salida del parque.
Volvimos e hicimos lo que se denomina circuito superior, fotos, muchas fotos, grabamos en video, nos dejamos cautivar por el paisaje, vimos aves, coaties, y comimos algo ligero para prepararnos para la excursión gran aventura que consiste en, desde una zodiac grande, pasar a contemplar la garganta del diablo desde cerca, realizar un “bautismo” en el salto tres mosqueteros y luego atravesar el salto San Martin. Después, bajar unos rapidos para desembacar de la lancha y tomar un camion – jeep 4x4 que te lleva por la selva. Miedo nosotros? No. Ademas, llevábamos unos chubasqueros de los chinos, asi que eso de mojarse, para los incautos. Pero hay amigos, resulto que los incautos eramos nosotros!!!! Cuando el guia vio los chubasqueros nos mosqueo que se riera…de haberlo sabido ni nos los hubieramos puesto.
No sirven de nada en absoluto. Si bien en el Nigara te mojas, pero con vapor de lluvia, en Iguzu es como si te echaran calderaos de agua….no tiene nada que ver. La lancha pasa literalmente bajo el salto san martin….aun no se como no lo hacen para no estrellarse con las rocas, o que la barca se hunda por el agua, es impresionante. La mojadura fue total, la diversión, tambien, no exenta de la impresión que dar el estar alli debajo.
Tras el paseo en el jeep desde el que avistamos tucanes, de vuelta, aun empapados, hacia el hotel, del que salimos tras cambiarnos para pasear por el pueblo de Iguazu, que no tiene absolutamente nada que ver. Cenamos en el hotel estupendamente y a descansar. Al dia siguiente un avion nos esperaba rumbo a buenos aires, de nuevo.

Nos impresionaron las cataratas de Iguazu, y mucho mas desde el lado argentino. Poco se puede decir con palabras, y ni las fotos o videos hacen justicia de lo que alli vive uno. Nos despedimos con pena del hotel, quien lo hubiera dicho a nuestra llegada.

Después del madrugon habitual, desayuno apurado y rutina del aeropuerto, estábamos dispuestos a despedirnos de Buenos Aires. Dedicamos el día a hacer más compras, esta vez en el shoppin de Abasto, para nuevamente pasear por Florida. De ahí directamente al hotel, al dia siguiente habia que madrugar, pero esta vez no para visitar un lugar desconocido, inhóspito o exotico como en los dias precedentes, sino para coger un avion que nos llevaria tras 12 horas de vuelo a Madrid, y desde alli, esperar 7 horas en el aeropuerto para, en otro avion regresar rumbo a Asturias, nuestra Asturias Patria Querida, Asturias de nuestros amores.

martes 28 de octubre de 2008

NEW YORK - MEMPHIS OCTUBRE 2008

Apenas habian pasado 5 meses desde nuestro anterior viaje a los Estados Unidos y ya teniamos ganas de volver, esta vez a la costa este, concretamente a New York, si bien lo que a mi más me atraía del viaje era que esta vez si, por fin iba poder cumplir el sueño de visitar Memphis y una vez alli poder estar en Graceland.
Estariamos 7 dias en Manhatan y luego 2 en Memphis. Sobre Manhatan, sacamos mucha información del foro Los Viajeros, pero sobre Memphis, no hubo suerte. Parecia que no era un sitio que llamara demasiado a la gente, asi que una vez allí, tendríamos que improvisar como organizar nuestro tiempo. Pero vayamos por partes y como Leonard Cohen:
FIRST WE TAKE MANHATTAN
Esta vez el vuelo fue directo desde Madrid con la compañía Delta, que con puntualidad nos dejo en el aeropuerto a mediodia, y tras recoger el receptivo de la compañía, este nos traslado al hotel Pensilvania. Habiamos leido mucho y poco bueno sobre este hotel, asi que estabamos resignados a pasar una semana en el Hotel Transilvania. De hecho en la agencia nos dijeron: para dormir y ducharse. Y es verdad porque estando en New york, quien quiere estar metido en la habitación del hotel?
Pero hubo suerte, y nos toco una habitación grande, espaciosa, sin ruidos, limpia….nada que ver con lo que nos había hecho pensar lo peor.
Ademas, el hotel esta céntrico, en la 7 avenida justo enfrente del madison square garden y a 10 minutos andando de times square, por lo cual la ubicación es perfecta para el visitante.

















Nada mas realizar el check in, salimos y nos sorprendieron las oledas de gente que caminaban por las calles, tanto que casi nos costaba caminar juntos sin tener que apartarnos continuamente. Fichamos unos sitios para desayunar justo al lado del hotel, como el starbucks, el dunkin donuts o el café europa y nos dirigimos a times square, no sin antes tener nuestro primer contacto con el coloso empire state que se visualizaba perfectamente desde la primera esquina del hotel. (realmente puede apreciarse desde casi todo manhattan). Ya en times Square, quedamos impresionados por la cantidad de letreros luminosos que adornan el famoso cruce, os imagináis picadilly circus? Pues multiplicarlo por un millon, eso es times square: cientos de neones, tiendas, restaurantes, taxis…alli todo es a lo grande: la tienda de discos mas grande del mundo, la noria dentro del toys´r`us…..


Después de la primera impresión, nos dirigimos al Rockefeller Center, y subimos al top of the rocks, sin esperar ningun tipo de cola, para apreciar como la ciudad se iba iluminando a medida que caia la noche (oscurece sobre las 6-7 de la tarde en esta epoca del año). Es un espectáculo digno de ver.
Bajamos y visitamos la catedral de San Patrick, tuvimos la primera toma de contacto con las famosas tiendas de la 5 avenida y pasamos por los miticos Radio City Music Hall y Carniege hall. Nos volvimos a times square y alli, cansados por el viaje, optamos por ir al restaurante The View, en el hotel Marriot para probar unos cocteles antes de irnos a descansar al hotel. Este restaurante tiene unas vistas espectaculares de la zona, y dado que es giratorio y era nuestro primer dia, la novedad nos gusto, si bien a la hora de pagar ya nos dimos cuenta de algo que seria una constante en nuestra estancia en Manhatan: todo es caro. Asi es. Olvidate de lo que te hallan dicho o contado. Por recordar algunos precios, un par de cañas en un bar de la zona fueron unos 15 dolares y los menus en el mc donald rondaban los 5,95 dolares el mediano, creo recordar. Y los precios de las tiendas….lo dejo para luego, pero recordad: si no quereis vivir a base de perritos calientes por la calle ( de 2 a 3 dolares, depende el sitio) llevaros pasta. Mucha pasta.

Nos levantamos temprano, sobre las 6.30 (como todos los dias que estuvimos, vamos) porque a las 8 de la mañana teniamos una visita gratuita por la isla de manhatan, la cual nos vino muy bien para ubicarnos un poco. Nos llevo por times square y pasamos bordeando central park mientras veiamos edificios con pisos de lujo como el famoso Dakota en el que Polansky rodo la semilla del diablo. U otros en lo que habitan de forma regular woody allen o Michael j. fox.















Asi hasta llegar a Harlem en la que nos conto la historia de la zona, nos bajaron para dar una vuelta y tomar unas fotos para despues descender otra vez al Midtown para apreciar el empire, el flatiron, y volver por Broadway hasta la zona zero, wall street y el Battery Park en el que finalizo nuestra visita de 4 horas en total.






Bien, lo justo, eran las 12 de la mañana y teniamos todo el dia para nosotros. Nos organizamos y ya desde battery park, cogimos el ferry gratuito para ver la estatua de la libertad. De vuelta, caminamos hasta el pier 17, en el que comimos y vimos alguna tienda, pero que la verdad, teniendo tan fresco el de San Francisco, éste nos defraudó bastante. Fuimos hasta el puente de Brooklin y desde alli, otra vez hasta Wall Street, fotos con el toro, visita a la zona zero, a la Trinity church y la St Paul Chapel.













Subimos Broadway entrando en varias tiendas hasta que llegamos al cruce con canal St., es decir, estabamos en chinatown. Otra, con el recuerdo tan fresco del de Frisco, no nos parecio gran cosa. Gente por la calle susurrandote al oido “guchi” “troles” luis puton”… en definitiva, lo mismo que le puedes comprar en el rastro de oviedo a cualquier vendedor ambulante, y eso sin perder tiempo regateando por 5 miserables dolares (ni teniendo que pagar una pasta de viaje a los USA).
Llegamos al SOHO, una zona bastante chula con buenas tiendas que por supuesto podemos encontrar en españa como G Star o Volcom. Por volver a hablar de precios y que nadie se lleve a engaño, Eva se compro una camiseta en G Star por 135 dolares y yo una sudadera Ed Hardy por unos 180, ambas en el SOHO.
De alli, subimos en direccion al greenwich village, el local por excelencia de poetas malditos, bohemios, beatnicks, musicos y colgados de todo tipo en los 60`s. Quedaria algo de todo aquello hoy en día ? habria que comprobarlo.

Es cierto que new york es la zona de los contrastes y que la 5 avenida entre la 59 y 45 no tiene nada que ver con el SOHO o greenwich village. Parecen ciudades diferentes dentro de la propia ciudad, cambia la gente, la arquitectura…todo. El Greenwich mola. Muchos garitos de musica, ambiente muy relajado….tomamos unos cocteles en un local cercano esperando que abriera el Wha? Local mitico por el que desfilaron en los 60´s figuras como Hendrix, Allen Ginsberg o, como no, el mismisimo Dylan. Después de leer mucho y bueno sobre este sitio y por supuesto por ser yo fan confeso del trovador de Duluth, decidimos entrar a cenar en el Wha?
Solamente por entrar, nos cobraron 12 dolares por cabeza. Empezamos bien. Bajamos las escaleras y el sitio, como esperaba era cutre a mas no poder. Perfecto, era lo que andaba buscando. Escogimos una mesa (son compartidas, como es costumbre en muchos sitios) y pedimos de cenar unos nachos y unas alitas de pollo regado todo ello con unas bud. Primero salio un humorista que seria muy bueno a juzgar por risas del respetable. Luego salio la banda. Nunca mejor dicho, menuda banda. Todo lo que pueda decir se queda corto. Un infierno de banda (mencion especial al entrañable friki – ortera – guitarrista imitando a keith richards ) que comenzo con una versión pachanguera de imagine, para ir hundiendose en su propia inmundicia mas y mas a medida que transcurria la noche, para acabar el bolo con una cancion de mark antoni (se escribe asi? No me importa, la verdad) y otra de, agarraros muchachos…..de kin África!!!! BOMMMMBA!!!! Esa fue la tomadura de pelo definitiva. Un sitio que se autodenomina “the rock`roll landmark”. Manda huevos. Yo Sali de alli asqueado (por no mencionar los 85.35 dolares por la broma). Si vas alli buscando, no voy a decir buena musica, porque no voy a entrar a juzgar los gustos de nadie, pero si que si la idea que tienes es la de pasar una velada de blues o de rock, olvidate de ese sitio. Si te gusta la musica de las bodas, bautizos y comuniones, el Wha? Es tu sitio.
Subimos camiando por la 6 avenida hasta el hotel para bajar la cena y riendonos de lo que nos habia pasado. Al final, hay que tomarlo todo con buen humor.
El sabado, otra vez a madrugar. No somos de excursiones programadas, pero esta vez hicimos una excepcion por lo que habiamos leido y contratamos la excursión de contrastes, en la que nos llevarian a New Jersey, Queens y el Bronx. Primer fallo: no me di cuenta de que no pasabamos por Brooklin.
En New Jersey, sacamos unas bonitas fotos del skyline de manhatan, vuelta pal autobús y rumbo al bronx. Vimos el estadio de los Yankis de N.Y. y como en el anuncio, bajada, foto y rapidito para el bus. El guia, ambientando y metiendonos en el rol de osados visitantes, que mas que a ver un barrio, parecia que nos adentrabamos en un poblado de cazadores de cabezas. “Mirad los grafitis” “que extraños e indescifrables mensajes esconden!!!!” decia constantemente….(mas grafitis hay en oviedo, sinceramente, con los mismos e indescifrables mensajes) “aquí no somos bienvenidos” repitió mil veces, mientras veia por la ventanilla madres con hijos pequeños, ancianos, gente pobre, que sinceramente, no parecian muy fieros. Zapatillas de deporte colgando de los cables, grafitis con historias de asesinatos en las calles por guerras entre bandas,….bueno, podria ser Madrid mismo, no? Pasamos por enfrente de la famosa comisaria pero a esas alturas la gente estaba tan acojonada que no se quiso bajar nadie del autobús. Yo queria bajarme y no volver a subir. El insulto final, y tras ver el guia que nadie se metia con nosotros y nos trataban con indiferencia fue el pararse en un semáforo y empezar “ vean a esos jóvenes negros y señalandoles constantemente, empezo “nos diran algo” “ya lo vereis” “EEEE vosotros!!!!” claro, asi, a gritos, señalando, y con un autobús de 30 tios mirando por la ventanilla, los dos tipos, nos hicieron un ademan de “iros a tomar pol….” Y la gente “OOOOOOooooooooo” …… pero que malos son estos negros. Y el guia, descanso. Un trabajo bien echo.
En Queens vimos algo tan indispensable en cualquier viaje a New York como la maqueta mas grande del mundo. Si, que en total fue todo como una de esas estupidas excursiones que hacen los Simpsons. Ya sabeis a que me refiero.
Finalizo la visita a mediodia, y el resto del sabado lo dedicamos a ver las tiendas de precios imposibles de la 5 avenida y otras de recuerdos no tan caras. No compramos mucha ropa, casi nada, la verdad. Eso si, compramos los anillos de la boda en Tiffanys porque los que compramos por 2 dolares el dia de nuestra boda en las Vegas se quedaron un poco desteñidos en tan solo 5 meses. Quien lo iba a pensar!!!
Tomamos un par de cervezas y luego cenamos en el Bubba Gump de Times Square. Nos gusto el sitio.
El domingo, fuimos a ver una misa gospel a harlem por nuestra cuenta (canaan church o algo asi). Bonita experiencia. Después, pasamos la tarde paseando por Central Park, tambien alquilamos una barca de remos. Pasamos una tarde muy tranquila y entretenida en el parque. No alquilamos las bicicletas, nos parecio que ir a pie era la mejor forma de conocer el parque sin prisas ni agobios, y realmente, casi no vimos a nadie en bici.
Después bajamos por la 5 ave. en la que algunas tiendas estaban abiertas, y vimos a la gente patinando en la pista de hielo del Rockefeller. Nos parecio una cosa romantica, muy como de las pelis, con esas luces en los arboles y tal, asi que casi sin pensarlo ya teniamos puestos los patines y nos dirigimos a la pista.

Yo no habia patinado en la vida, pero tras varios desequilibrios, una caida y mas de dos horas de practica, he de decir que ………. Sali casi como entre!!! Pero que bien lo pasamos. Eva lo domino casi desde que salio a la pista, y aun asi no se libro de un par de caidas. Yo estreche lazos con unos simpaticos miembros de la comunidad judia. Les dije que no era judio pero que era fan de Krusty el payaso. Ellos se lo tomaron a risas y me echaron un cable, animandome a soltarme de la valla para aprender ( o, ahora que lo pienso, para ver si caia y me rompia la crisma, vete tu a saber).
Después, cena en el mc donalds y vuelta al hotel.

El lunes, madrugar, como no, para ir de compras a century 21, donde por fin, si vimos cosas a buen precio, algunas, a muy buen precio. Después, entramos en varias tiendas de Broadway, el SOHO, y quise ir a visitar el Bowery, hasta llegar al Joey Ramone Pl. en memoria del miticu cantante de los Ramones. Esa zona del Bowery, antiguo bastión punk, por donde desfilaron todos, absolutamente todos los grupos punks de los 70, es una zona que mantiene su esencia y no se parece en nada a cualquier otro punto de la ciudad. Culminamos el recorrido nostalgico en St. Marks con un monton de tiendas de camisetas y discos punks asi como gentes de mala vida, que dan una nota pintoresca al sitio. Mola. Como colofón, una foto friki en el bloque de edificios donde habitó Aleister Crowley.
De ahí, andando a dejar las compras en el hotel y salida a cenar, esta vez al carnige deli, donde compartimos mesa con una pareja gallega. Buena gente. Se come bien y a buen precio. ( el plato estrella se llama algo asi como Woody Allen) el lugar esta lleno de fotos de famosos que comieron en ese sitio. Mi favorita, la de George Peppard, sin duda.



El martes, pillamos el billete en la estacion de buses para ir a los Jersey Gardens, un conocido outlet, haber si por fin comprabamos algo de ropa. Ibamos a ser los unicos que viajarian a New York y no traerian las maletas repletas de las gangas de las que tanto se habla? Pues si, porque no vimos gran cosa en dicho centro comercial, algun jersey, tipicos calzoncillos calvin klein, y poco mas. Regresamos a New York, paseamos y compramos algun recuerdo, y cenamos otra vez en el Bubba Gump.
El miércoles contratamos el viaje en avion al niagara. Mejor imposible. Avion hasta bufalo, bus hasta el lado canadiense, preciosas vistas de las 3 cataratas en el marco incomparable del colorido de los arboles en otoño. Subida a comer en el seraton con unas magnificas vistas, visita a otro punto de canada desde donde se aprecia el colorido de los bosques y visita a las cataratas desde el punto de vista de los USA. Antes, un paseo en el barco Maid of the Mist, un experiencia de la que salimos pasados por agua, y que fue de lo mejor de la excursión y que por poco nos perdemos ya que era la ultima semana en la que el barco funcionaba hasta la primavera que viene. Visitamos tambien los rapidos (los mas peligrosos del mundo, con categoría 6) que van a dar al Niagara.
Una excursión altamente recomendable. 399 dolares por cabeza. Porque la excursión lo vale. El Guia, el mejor que tuvimos, Giuseppe, de Bedore Tours.

Otro vuelo a Manhattan, llegamos para despedirnos de la ciudad, unas fotos con los polis a los que les gusta mas que les hagan fotos que a un tonto un caramelo, y cena en el mc donals.
Alli, en Times Square, por encima de los letreros luminosos, destacaba la presencia de EL, Elvis, reinando en medio de todo ese enorme caos que es Manhattan, con los brazos abiertos, como dándonos la bienvenida a lo que nos esperaba, nuestro siguiente paso en el viaje, Memphis. En menos de 24 horas, estariamos en tierra santa para cualquier fan del rock, o del blues, o del soul que se precie. Y de repente, me senti como si algo grande fuera a pasar.















Elvis reinando en Times Square

WALKIN IN MEMPHIS
Llegamos en avion procedente del aeropuerto de Laguardia, tras casi 3 horas de avion, al aeropuerto internacional de Memphis. Era la 1 de la tarde. Tras recoger el equipaje salimos a buscar un taxi y llovia como suele hacerlo aquí en Asturias, a cantaros. A la espera del taxi nos abordaron una pareja de chicas, con la intencion de compartirlo, cosa que hicimos de buen agrado. Llegamos al Holiday Inn Downtown de Memphis, hotel estratégicamente situado frente al mitico hotel Peabody y a dos calles de Beale Street y tres del rio missisipi.
Nada mas llegar, paraguas en mano, caminamos por Union St. hasta llegar a los miticos estudios de la sun records. La entrada principal por donde se entraba al estudio esta cerrada y ahora se entra por la esquina, en la que esta la cafeteria en la que solian descansar entre toma y toma figuras como Elvis, Jerry Lee, Cash, Carl Perkins, B.B. King, y asi un largo y largo etc de musicos que hoy en dia forman parte de la cultura no solo musical de muchos de nosotros. Esa cafeteria, que aun funciona como tal y como recibidor de los estudios, es un lugar mágico, con encanto. Con unos asientos de cuero rojo totalmente desgastados, manteniendo todo la estructura de los años 50. se respira un ambiente increíble. Tomamos un café casero, de cafetera, de verdad, no de esos de starbucks, y un par de chocolatinas mientras veiamos decenas de fotos y singles de la epoca por las paredes. Entramos a los estudios, primero una zona de museo donde tienen desde las primeras grabadoras de sonido hasta los primeros tocadiscos de la epoca, mientras nos contaban la historia de Sam Philips y de las antiguas leyendas del Blues y como no, de artistas mas conocidos como los citados anteriormente. Todo ello aliñado con musica de la epoca que le daba a la visita un ambiente especial, repito. Pasamos a la pequeña recepcion por donde un dia, un joven hillbilly cat llamado Elvis Presley entro y fue recibido por Marion Keiser, como nosotros ahora, para grabar un disco cómo regalo de cumpleaños a su madre.
Pasamos de ahí a lo que es propiamente el estudio de grabacion. Esta todo como hace 50 años. Se puede comprobar en las fotos que adornan las paredes y que conocemos de memoria los fans del Rock. El mismo micrófono que utilizaron Elvis y compañía en sus grabaciones, el piano de Jerry Lee, la guitarra de Cash….todo eso y mucho mas esta allí y desde luego que merece la pena verlo. Muy buenas las explicaciones, el ambiente, la musica, nos hicimos fotos con todo lo que quisimos y en definitiva fue una experiencia muy emocionante no solo para mi, sino tambien para Eva que no sabia que era eso de la Sun Studio y salio de alli encantada (e incluso con una camiseta debajo del brazo).
Nos llamaron un taxi porque llovia mucho y regresamos frente al hotel, para salir a ver el hotel Peabody y nos coincidio el famoso “espectáculo” de los patos a las 5 de la tarde, que es una tradición que viene de los años 30 del siglo pasado y que consiste en ver desfilar los patos de una fuente en el lobby al ascensor. Los americanos se volvian locos haciendo fotos, grabando y aplaudiendo. Y digo americanos, porque si bien en New york parece que estas en españa, de tanto oir y ver a españoles, en memphis estas realmente en america. Olvidate de eso de encontrar latinos que te echen una mano con el idioma. Alli o hablas ingles, o no hablas. Y es asi, sin otros turistas y en ese ambiente tan, tan sureño, cuando realmente te das cuenta de que estas “en otro sitio”. Es una sensación que no tuvimos ninguno de los dias en los que estuvimos en Manhattan. Después de este inciso, decir que estuvimos en la tienda de Lansky, que es en la que el joven Elvis se compraba la ropa llamativa en aquella epoca. Multitud de fotos en las paredes y la misma ropa que se compraba Elvis a disposición de todos nosotros en las estanterías de la tienda a precios razonables. De alli, un paseo por Beale St. arteria musical de memphis, y que para que nos entendamos es a memphis lo que Bourbon St es a New Orleáns. Casi 30 clubs de musica blues en vivo y tiendas, con llamativos y luminosos carteles. El lugar donde todo empezo. Es sin duda EL SITIO. Tras unas cervezas en el conocido rum boggie Café nos encaminamos a cenar al mitico B.B. King Blues, propiedad del mismisimo B.B. King y alli disfrutamos de una ecléctica velada musical de la mismisima B.B. king Blues Band, degustando lo tipico de memphis: la barbacoa. Y que barbacoa!!!!!! Absolutamente deliciosa. Una gran velada que seria el anticipo de, para mi, el mejor dia que pasamos estas vacaciones.
Solo habia un pequeño inconveniente: estaba lloviendo a cantaros. Empañaria esto nuestra visita a Graceland? Hey Elvis, venimos desde España para rendirte homenaje, échanos un cable. Haz que pare de llover. Sabemos que tu puedes.



Y el viernes, asi fue. Nuestras plegarias al Rey fueron atendidas y amanecio un dia esplendido. ¿Casualidad? No lo creo.
Cogimos un taxi temprano y a las 8.30 de la mañana del viernes estábamos en el Elvis Presley Boulevard, Graceland, el hogar de El Rey.











Hoy en día, se puede definir como un macrocomplejo con dos zonas divididas por el Elvis Boulevard. A la derecha, está el centro en el que venden las entradas, con parada de taxis, autobuses, información, restaurantes, variedad de tiendas y zonas de visita exclusivas para los visitantes vip como el museo de coches, la galeria con los trajes y los dos aviones privados de Elvis, el Lisa Marie y el houng dog.
A la izquierda, entre los arboles, y protegida por un muro lleno de firmas de fans de todo el mundo, se alza entre los arboles la que fue morada del Rey desde la primavera de 57 hasta su muerte en el 77. Compro la casa para sus padres, cumpliendo asi la promesa que hizo de niño de que cuando fuera mayor, les compraria una mansión y cuidaria de ellos el resto de sus vidas, para que no volvieran a tener que trabajar. Lamentablemente en agosto del 58 la madre de Elvis, Gladis, fallecio, por lo cual no pudo disfrutar mucho del éxito de Elvis.
Volviendo a la visita, compramos las entradas vip, por unos 60 dolares mas o menos, porque ya de ir, ir en condiciones, digo yo.
Un pequeño autobús nos espero para cruzar la calle y atravesando las verjas, nos adentrarnos en Graceland (no se puede entrar andando).
Nos dejo en la puerta de la mansión, y la verdad es que se ve inmensa, es una preciosidad. Impresiona. Nos dieron unos auriculares en español en la que Lisa Marie, Priscila y el propio Elvis nos contaban cosas de la Mansión. Cuando atraviesas el umbral, sientes una sensación especial, de respeto, de admiración. No estas en una casa cualquiera, estas en la Masion de Elvis y todo esta tal y como estaba desde aquel fatidico 16 de agosto del 77.
Lo primero que ves cuando entras, es la escalera que sube al piso superior, al cual los turistas no tienen acceso, ya que en el se encuentra el dormitorio de Elvis, que se dice está como la mañana en la que murió, así como el baño y la habitación de Lisa Marie.


A la derecha, esta el salon, con un sofa blanco de 4 metros, una televisión, chimenea, sillones y al fondo se aprecia la music room, que llaman, con un piano. En estas dos habitaciones era donde Elvis pasaba más tiempo, tocando el piano, recibiendo visitas, y bromeando con los amiguetes de la memphis mafia. Por el pasillo y tambien al fondo a la derecha esta el dormitorio de los padres de Elvis. Frente al salon, el dining room, realmente bonito.

En la cocina, el pasamanos para que la gente no entrara no estaba aun puesto, y no me di cuenta (lo juro!!!) asi que entre en la cocina como pedro por su casa, lo que hizo que se disparara la alarma mientras yo jugueteaba con la nevera y el microondas......tarde un rato darme cuenta, y cuando lo hice, salí de alli a toda prisa.







Bajadas las escaleras, esta el salon de billar (ese si era un poco “hortera”) la sala de las teles (tenia siempre 3 encendidas a la vez para no ser menos que el presidente Lyndon Johnson) y la imponente y extravagante jungle room, imitando a una selva, con una cascada en la pared y una decoración, que deja sin aliento y en la que el Rey se lo pasaba pipa viendo Barrio Sesamo.
Vimos las oficinas y el cuarto donde entrenaba tiro (cuando no practicaba disparando a los televisores).





En el exterior, vimos pastar a 3 caballos, 2 de ellos descendientes de los caballos de Elvis asi como una zona de columpios. Entramos en la “habitación de trofeos” en la que Elvis guardaba cosas tales como su traje dorado, diversa memorabilia, zapatos, discos, fotos …al fondo atravesando un pasillo repleto de discos de oro y platino colgados en la pared, llegamos a una habitación con diversa vestimenta de sus pelis, su boda, el especial del 68 y algunos trajes. Entramos en una sala de dos pisos con una maquina de petaca, espaldera y banco de abdominales en el de arriba y un salon con un piano abajo en el que Elvis toco sus ultimos temas la noche de su fallecimiento. Esa sala da a otra, imponente, con trajes de sobra conocidos por sus fans, como el que vistio en el especial del aloha del 73 o el del sol azteca que lucio en Indianápolis durante su ultimo show. Los trajes y vestimenta en general, sorprenden, desde luego Elvis era (y es) Enorme.
Salimos a la piscina y de alli al jardin de la meditacion, donde descansa enterrado junto a su padre y su abuela (y no junto a su madre, como fue su deseo, lo que junto con otros detalles como el peso del ataud, el aspecto que tenia el dia de su funeral o la posible errata en su lapida, dispararan los rumores de que Elvis esta vivo). Alli, frente a la tumba donde descansa Elvis eternamente, a uno se le pasan muchas cosas por la cabeza, sin duda. Tras mostrarle nuestros respetos, continuamos para hacernos unas fotos en la entrada de graceland para luego ser conducidos a una sala vip con diverso material, como un organo, su kimono de tempo, su traje de futbol etc…



















El autobús nos llevo a visitar las zonas de invitados, la casa donde aun vive su primo billy y la puerta trasera por donde Elvis se escapaba para hacer travesuras con sus amigotes. Cruzamos la calle en el bus y nos dejo en la zona donde habiamos comprado los ticktes. Vimos el museo de los coches (fantastico el cadillac rosa o el que tenia el techo de piel de cocodrilo, un Lincon continental) el museo de los trajes (sencillamente, brutal) y los dos aviones, el Lisa Marie, a todo lujo para su epoca y la nuestra, baños con griferia de oro, televisiones, una gran cama, sala de reuniones, barra de bar…
El otro, el Hound Dog, mucho mas pequeño y simple.
Después nos dedicamos a realizar compras lo que nos llevo un par de horas. Después, dejamos las compras en la taquilla donde habiamos dejado la camara de video (imposible filmar dentro, revisan a fondo) volvimos otra vez a visitar Graceland (ventajas del pase VIP).
Con calma, sin los nervios y emocion de la primera visita, lo vimos todo con mas calma y aproveche un rato de soledad para despedirme delante de su lapida.

Salimos y realizamos aun mas compras, (casi de manera compulsiva!!!) y como no, firmamos en el muro de su mansión como es costumbre, antes de coger el taxi de regreso al hotel, cerca de las 5 de la tarde. En total, estuvimos en Graceland casi 8 horas.

















Realmente una visita que nos encanto a ambos. Inolvidable, un sueño cumplido para mi.













Merece la pena, incluso sin ser un gran fan de Elvis, visitar Graceland, la morada de un hombre que derribo muchas barreras en su época, sociales, culturales, musicales y que se ha convertido en un mito, en un icono, quizas el más grande que tiene America (ya sabeis lo que dicen : si le quitais a los USA la cocacola, la estatua de la libertad y a ELVIS que queda?.....Europa!).
En palabras de Lenon “antes de Elvis, no habia nada”.








Tras dejar las compras en el hotel salimos a pasear un rato. Increíble, estamos 7 dias en new york y no compramos nada. Vamos a Graceland y llenamos una maleta entera.
Pasamos otra vez por Lansky y no me resistí a comprar la cazadora que Elvis lleva en Speedway. Me di el capricho, que demonios, solo se vive una vez!











Caminamos un rato por las orillas del Misissipi, mientras veiamos como caia el sol, un espectáculo tambien difícilmente olvidable el de ver como el sol desaparece por el margen del rio, con esos barcos de vapor atracados en la orilla….se respira un ambiente especial. Memphis es un lugar mágico.
Montamos en un tranvía que nos llevo por la ciudad mientras los dos pensabamos “un dia mas….solo queremos quedar un dia mas……”





Parada en Beale St., a la que contemplamos en su esplendor, era viernes noche, la musica sonaba caliente y las cervezas estaban frias. La policia corto los accesos a vehículos de las calles paralelas (y para entrar a pie a algunos les pedian documentación) y asi toda la zona quedo peatonal. Degustamos una tipica y suculenta cena sureña mientras escuchabamos un recital de blues . Después, nos tomamos unas cervezas, hicimos fotos, grabamos en video, anduvimos la calle de arriba abajo otra vez…nos costaba decir adios a esta hermosa ciudad. Pero el avion salia temprano al dia siguiente, y habia que retirar.

Ya una vez en casa, en casa por la mañana y después de la resaca del viaje, me puse a escuchar el clasico de Mark Cohn “walkin in Memphis” e inmediatamente todos los pelos del cuerpo se me pusieron como escarpias, cerre lo ojos y se me vinieron una serie de fotogramas de todo lo que vi y vivi intensamente en Memphis.
Y después sonrei, porque al fin y al cabo, nosotros tambien estuvimos “Walkin in Memphis”.


Epilogo
Nos gustó New York en sus cosas simples, como dar un paseo por el Central Park, ver oscurecer desde el Top of the Rocks, patinar, la primera impresión de Times Square….y no nos gustó tanto el ritmo de vida en la ciudad, ni la parte de la visita digamos así, comercial . Quizás nuestras expectativas eran demasiado altas. De Memphis, un viaje inolvidable, uno de los sueños de mi vida. Nos hubiera gustado quedarnos más tiempo y fue nuestra parte preferida de las vacaciones. Quizás los edificios no sean tan altos e imponentes como los de new york, ni tenga boutiques de lujo o gigantescos neones, pero realmente es un sitio con encanto que merece la pena conocer.
Ahora, me quedo practicando un par de movimientos que aprendi de El Rey en Graceland. Hasta las próximas vacaciones!!!!

martes 1 de julio de 2008

RIVIERA MAYA VS. CUBA

Buscando un destino en el que pasar las vacaciones? a continuación tenéis nuestra opinión de dos típcos destinos veraniegos. La Riviera Maya vs. Cuba

Hoteles:

Barcelo Maya Beach – Riviera Maya
Impresionante complejo hotelero con todas las comodidades y servicios que os podais imaginar. A la entrada, un amplio hall con los comedores y bares donde tomar snacks, refrescos, cockteles, una discoteca que nosotros ni pisamos por falta de tiempo,… camino de la playa o piscina te encontraras con enormes iguanas y demás bichejos curiosos. Se hace fundamental llevar relec para que no te coman los mosquitos, y aun así….


Las piscinas, muy grandes, con un bar dentro de cada una para degustar todo tipo de cocteles y un par de restaurantes al lado para tomarte una hamburguesa o un perrito caliente.
La habitación, una autentica maravilla con vistas al caribe y la playa, y en la que todos los dias nos rellenaban la nevera con cervezas (modelo ) y varios snacks.
La comida en el buffet, muy buena y variada. Os diran que reserveis en los 2 restaurantes temáticos que tienen, uno mexicano y otro español. Como seria absurdo ir a mexico a degustar cocina española, reservamos las 2 cenas en el mexicano y la verdad estuvo francamente bien. Un hotel muy recomendable.


Hotel Sevilla – La Habana
En la Habana nos alojamos en el hotel Sevilla, de más de 100 años de antigüedad y que ha sido declarado lugar de herencia mundial por UNESCO, el cual albergó en su dia a famosos mafiosos como al capone y lucky luciano, cuyas fotos hoy en adornan el lobby del hotel. Con una curiosa arquitectura con motivos moriscos, cuenta en hall con un pequeño patio central donde suele haber actuaciones, un bar de snacks, alguna tienda de recuerdos y poco más.
Las habitaciones son tirando a normalillas, no os espereis nada del otro mundo.
En el último piso, cabe destacar un lujoso restaurante con una cocina criolla estupenda, y unas vistas impresionantes de la Habana, el malecón y la fortaleza. Ambientados con musica de piano en vivo cenamos maravillosamente bien.
Tiene una pequeña y descuidada piscina.
La situación del hotel, en plena Habana vieja, es estupenda, estábamos en el centro de todos los sitios.

Melia Varadero – Varadero

Quizás varadero halla sido un destino turistico en voga en la decada de los 80 principios de los 90. Ahora, las infraestructuras hoteleras estan bastante desfasadas. Nosotros estabamos en un Melia que no hacia justicia a las estrellas que poseia. En los bares de snacks hay poca variedad tanto de comer como de beber. Mención especial a la comida que era mala de solemnidad, ya que no solo nosotros dos nos pusimos malos, sino que frecuente ver a la gente enferma, incluso vomitando o a carreras hacia los baños.
Las piscinas, normalillas.
Francamente mal. No volveríamos a ese hotel

Playa – Barceló Riviera Maya:


La playa la mejor mejor que vi en mi vida, una autentica pasada. Realmente una playa de postal. Agua azul turquesa, limpia y calentita, arena blanca, palmeras, tumbonas…un pequeño muelle para hacer snorkel entre pececillos de colores (teneis gratis una hora al día previo deposito de 500 pesos) tambien teneis piraguas, catamaranes…..más de lo que da tiempo a disfrutar, por desgracia.






Playa del Melia Varadero: nada que ver con lo anteriormente descrito. Pequeña, con piedras, olas orilleras….en fin, no merece la pena meterte tantas horas de avión para disfrutar de un destino de playa….si la playa es mala.

De turismo por la Riviera Maya:

Nosotros fuimos al pueblecito de playa del carmen. Nos trasladamos en una camioneta o van, que nos paro en la carretera a la entrada del hotel. Para coger las vans, sin problema. Sales afuera y en cuanto te vean se detendrán....no tendrás que hacer nada. si ven a 2 guiris y tienen sitio paran inmediatamente. Les dices adonde vas y pagas al bajar. si vas en direccion playa carmen, es en esa misma acera, si vas a Tulum cruzas y listo.
Ocupamos los dos unicos asientos libres en la camioneta y mientras Eva iba muy contenta y sonriendo, yo no las tenia todas conmigo, y que quereis que os diga, recien llegado a mexico, montarnos en una furgoneta repleta de trabajadores mexicanos que no hacian mas que mirarnos de reojo con cara de pocos amigos…. Me imaginaba ya en secuestrado en medio de la selva a lo Woody Allen en “bananas”. En fin, no pasó nada y llegamos tras unos 20 minutos a playa del carmen, un pueblecito muy chulo repleto de tiendas, bares, etc…Nosotros no regateamos mucho con nuestras compras, ya que tampoco ellos daban mucha opcion, al menos los sitios en los que estuvimos. Compramos collares, botellas de mezcal y tequila, vasos de chupitos…un monton de cosas. Contratamos de paso la excursión a Chitzen con infocenter a la mitad de precio que nos ofrecian en el hotel. En playa del carmen mientras la calle principal esta muy arreglada y cuidada para los turistas, a nada que te salgas de alli podras ver las casas donde viven los trabajadores en unas condiciones que dejan bastante que desear.
Al día siguiente fuimos a visitar Chitzen Itza; todo perfecto recogida puntual en una van, y traslado por una carretera llena de socavones, atravesando la nada hasta llegar a las famosas ruinas mayas. Una vez alli visitamos chitzen, y siguiendo con interes las explicaciones del guía, vimos el gran cenote, la zona de las columnas, el juego de la pelota y, por supuesto, la gran pirámide del Kukulkan, a la que subimos con cuidado. Mucha gente subia a gatas, y bajaba sentado o agarrado a una cuerda ya que realmente los escalones son muy pequeños y un resbalón……en la actualidad no se puede subir, por el fallecimiento de una turista.. Desde arriba hay unas estupendas vistas y en definitiva, Chitzen Itza es uno de esos destinos que impactan al viajero y dejan huella. A la salida nos dejamos la pasta en unas mascaras talladas a mano que los lugareños hacen alli mismo. De la que regresabamos al hotel, nos pararon para que nos bañaramos en el cenote ik kil, una especie de cueva en la tierra con agua de una gran belleza, y más adelante realizamos una parada en un pueblecito llamado Valladolid.
































A Tulum fuimos por nuestra cuenta en van, y es un lugar magnifico para pasar el dia viendo las ruinas mayas y sobre todo, tomando el sol y dandote un baño en su playa de ensueño.















Al día siguiente visitamos el parque de Xcaret donde realmente merece la pena ir por el baño con delfines, solo eso ya justifica la visita. Pasas un rato inolvidable con ellos, nadando a su alrededor se te acercan para que los acaricies, hacen alguna pirueta contigo….luego te compras las fotos y el dvd de rigor. Se lo tienen bien montado. Bajamos un río subterraneo haciendo snorkel (mejor hacerlo a primera hora que luego se peta). Hay animalillos varios, una playita (nada del otro jueves) un rio que te lleva en barca, algun espectáculo bonito, ….por la noche, un chou mejicano que a mi particularmente me aburrio…como si viene un guiri a españa y le llevan a ver “murcia que hermosa eres” o ves el programa del jose luis moreno, pero a la mejicana. Pero esa es mi opinón. A Eva le gusto mucho. En definitiva, el parque esta muy bien. y el resto de los días?????


A disfrutar de la playa y la piscina, que un poco de relax tampoco viene mal. Entre cockteles tropicales en la piscina del hotel, snorkel en las aguas del caribe y tostarnos al sol vuelta y vuelta, transcurrieron unas vacaciones de lo más tranquilas, salvo el día de marchar que callo una tormenta tremenda y no de esas de 10 min y parar, no….decian que empezaba la epoca de lluvias, y lo que llegó fue el huracán emili que devasto la zona y no nos cogio alli de milagro.
En definitiva, disfrutamos conociendo el pueblo de Playa del Carmen, las ruinas de la civilización Maya en Chitzen Itza y Tulum y nos lo pasamos en grande en Xcaret. Además nos sobró tiempo para disfrutar de la playa, la piscina y las comodidades del Hotel. En definitiva, volveríamos ya que nos quedaron por visitar mas poblados mayas, y disfrutar del otro gran parque, el xel ha.




De Turismo por la Habana
En la habana, recorrimos no todo el malecón, pero si un buen trecho de éste, desde la punta del castillo del morro hasta bien pasado el edificio de la ONU. El paseo, con buen tiempo, se convierte en toda una experiencia, mientras vas caminando ves el estado semi ruinoso de las casas donde viven hoy en dia los cubanos y puedes compararlo mentalmente con las fotos de lo que fue antes de la revolución, dandote cuenta de que las cosas no les han ido precisamente a mejor. Sentirás las brisa del caribe y no dudes de que te ganaras una buena mojadura cuando las olas estallen contra el muro a menos que corras en el momento adecuado.



Mientras paseas, te abordaran pescadores, niños, y en definitiva, todo tipo de personajes que intentaran llevarte a locales de dudosa reputación o sitios en los que ellos llevan comision. Toda la Habana esta lleno de gente que te querrá llevar a “la casa de la musica”, o donde supuestamente se rodo fresa y chocolate…no les hagas caso, lo mejor es ignorarlos. Nosotros nos haciamos pasar por ingleses, canadienses o alemanes, para que no nos dieran la tabarra…..pero todo era inútil. Con alguno de ellos llegue a perder la calma, pero es que los había realmente molestos.





Pasamos por el Centro Asturiano de la Habana, para previa foto en el Floridita, recorrer la famosa calle Obispo, en la que tomamos uno de los peores helados de nuestra vida, que compensamos con un excelente mojito en una terraza al son de la musica cubana en vivo. Llegamos a la plaza de armas, mas fotos, algún museo y de vuelta al malecón recorriendo la costa.


No dejamos de ver la catedral, ni la bodeguita del medio, lugar predilecto de Heminway y atestado de turistas que pagan una barbaridad por un mediocre mojito.































Visitamos el barrio chino de la habana, una de la zona en la que parece que cayo una bomba atomica a juzgar por el estado de los edificios, y en la que por otra parte no vimos ni rastro de un chino. Vivir para ver, o en este caso, no ver.















Nos llamo la atención la reproducción a escala que tienen de capitolio de washinton d.c. y desde el que se aprecian unas grandes vistas de la ciudad en toda su decadencia.
Vimos como los niños entrenaban artes marciales en pleno paseo del prado, al carecer de instalaciones adecuadas.
Le dimos a una señora mayor todos lo jabones y champús que pudimos, a sabiendas de que lo vendería a la vuelta de la esquina.
En un momento dado, nos decidimos a recargar fuerzas con un mojito en una terraza del paseo del prado tras dedicar un rato a ver el entrenamiento de los crios en la calle así como curiosear entre las diversas fachadas de corte colonial, y al pasar a pedir, nos metieron en un autentico zulo de condiciones higiénicas lamentables, sin luces, sin musica, con unos parroquianos de mirada perdida y cerraron la puerta tras nosotros. El camarero parecia sacado de la familia monster, la familia adams, o peor….. de la familia Manson.
Nos dimos cuenta de que nos equivocamos de lugar demasiado tarde. Quizas de todos nuestros viajes, que siempre hacemos un poco por libre y la aventura, esta vez fue la única vez en la que pensamos “Dios mio, nos despertaremos en una bañera rodeados de hielo y sin un riñon!”. Lo único que pasó, es que sufrimos el acoso (pero no derribo) de un cubano que nos contó todas sus desgracias (por supuesto, ficticias) y al que según el, le valia todo lo que llevabamos de ropa: pantalones, jerseis, camisas…..bebimos un repulsivo mojito de un largo trago y nos fuimos de alli a toda prisa, quedando con él a las 9 de la noche frente al hotel para darle la ropa prometida. Aun nos estará esperando.

También fuimos al castillo de morro y desde allí vimos el atardecer, prácticamente solos, mientras me fumaba un gran habano, que alli, a saber porqué, saben de otra manera.

Y callejear y callejear, eso es lo que hicimos en la Habana. La verdad es que nos gustó bastante, es como para estar allí dos o tres días, tampoco más.

Y en Varadero:
Realmente tras estar en mexico, varadero nos defraudó bastante. En el cantábrico podemos encontrar playas infinitamente mejores que las de allí (aunque con el agua más fría!)
Si piensas que desde varadero podrás elegir una gran variedad de excursiones opcionales como es el caso de la riviera mexicana, olvidalo.
Nosotros fuimos en un autobús hasta el pueblo de Varadero que no tiene absolutamente nada que ofrecer, salvo un pequeño mercado de artesania en una plaza, que verás en 30 minutos. No merece la pena.
Lo que sí puede merecer la pena, es realizar una salida en catamarán rumbo a los cayos, previa parada en una construcción en medio del mar para pegarte un fugaz chapuzon con unos delfines, pero nada comparable por supuesto, con la experiencia de Xcaret.



En el cayo, de salvaje belleza, comimos una triste e insipida langosta, y aprovechamos un rato en la playa de arena más blanca en la que hayamos estado.
Es lo único que podemos decir de un destino que ni nos gustó, ni al que tenemos pensado volver.









En definitiva, si teneis pensado un destino de sol y playa, con el aliciente de poder realizar alguna excursión realmente interesante no os lo penseis dos veces, La Riviera Maya es vuestra mejor opción!!!

martes 24 de junio de 2008

Turismo en Asturias?

“ASTURAL es una revista de kiosco, presente en los kioscos de todas las capitales españolas. La gran revista de Turismo que Asturias se merece, para un público que persigue un Turismo de calidad, urbano y rural.”

Os recomendamos la mejor revista de turismo de nuestra región, se trata de Astural, y muy pronto estará en los kioskos de toda España el número 4.
Mientras tanto, y para hacer boca, os dejamos con las portadas de los primeros ejemplares, el número 1 y el doble ejemplar que comprende los números 2 y 3.





















Os dejamos también con el enlace a su estupenda página web, desde la que, entre otras cosas, podéis haceros suscriptores a la misma. No os arrepentiréis! http://www.astural.es/

viernes 13 de junio de 2008

Escapada a Egipto

Os dejamos ahora con en el relato de nuestras aventuras en Egipto en el año 2006
El lunes 6 de junio de 2006 Eva y yo regresamos de un inolvidable viaje a Egipto. Viajamos el domingo 28 de mayo con el club 5 estrellas, con una buena oferta, 350 euros por cabeza.
Una noche en Luxor, cuatro de crucero y dos en el Cairo, con un paquete opcional durante el crucero que incluía las excursiones de 98 euros. Que nadie se asuste por que el precio sea barato y piense que no obtendrá un servicio de buena calidad, tanto la motonave como el hotel fueron buenos, no tuvimos ningún problema o contratiempo. Además hay que recordar, que los templos, tumbas, pirámides, el Nilo, las gentes, las estrellas....., son cosas a las que no se les puede poner (gracias a Dios) un precio y están ahí para el disfrute de todos, viajes por la vida en primera o turista.

Salimos el domingo a las 15:30, con una hora de retraso y llegamos a Luxor sobre las 21 de la noche. Prácticamente solos en el aeropuerto no tardamos en recoger las maletas, rellenar el visado (que nadie se asuste, es solo rellenar un papel con nombre fecha de nacimiento nacionalidad y numero de pasaporte) y montarnos en el autobús hacia nuestro hotel en Luxor, un Sonesta, creo recordar, un hotel correcto que nos sirvió para descansar del viaje ya que los días que vinieron se preveían agotadores...

Nuestro guía durante el viaje, Diaa muy bien. Un diez. Lo mismo se puede decir para club 5 estrellas, puntualidad, seriedad, programación,... todo muy bien organizado. No te agobiaban con visitas opcionales, si quieres las hacías y si no, pues no pasa nada. Nuestra opinión del touroperador no puede ser mejor.
El primer día, toque de diana y montamos en el bus rumbo a los Colosos de Menon que fue lo primero que nos llevaron a ver, si bien nosotros estuvimos “flipando” con el contraste entre España y Egipto en cualquier desplazamiento ya fuere andando, en bus, taxi o calesa lo cual constituiría durante el viaje una forma de ver, conocer y admirar su forma de vida y costumbres. Después de los Colosos toco el turno al Templo de Medinat Habu, que al ser el primero que veíamos, nos impresiono sobremanera. La forma de ver los diferentes templos seria la siguiente, el guía explicaba a la sombra, porque el calor apretaba, y luego nos dejaba tiempo por libre para hacer fotos y videos. Del templo partimos hacia el valle de los reyes, en el cual entramos en tres tumbas, que nos dejaron impresionados, dejando la cámara de vídeo en el bus ya que estaba prohibido pasarla. Nos hicimos las fotos de rigor junto la tumba de tutamkamon.



Eva en la tumba de Tutankamon - Valle de los Reyes

Ahí, nos falto tiempo, nosotros hubiéramos estado un buen rato dando vueltas por ahí, pero cuando se va en una vista programada, ya se sabe.

El tiempo que nos falto en el valle de los reyes lo gastamos en una visita a la una fabrica de alabastro para que viéramos primero como se hacía y después pasar a comprar. Desde ese punto comprobamos que nuestro guía, no daba puntada sin hilo y aun siendo un buen tipo, la pasta es la pasta, ya me entendéis.

Fuimos a conocer el barco, que seria el Egylquia, o algo así, no era ninguno de los que venia en la oferta, en parte porque el Montasser, uno de los que nos habían ofertado, se quemo la semana anterior junto con otros dos. EL guía asigno los camarotes por sorteo. Comimos rápido y el guía dijo que la distribución de las mesas se mantendría durante todo el crucero.

Así formamos un pequeño grupo, Laura y Ruben de Zaragoza, Ana y Raúl de Aguilar de Campo y Marisa y Rodrigo de Cantabria. Junto nosotros, formamos un grupo que no se separaría hasta la despedida en Barajas, hicimos buenas migas y en definitiva diré que fueron los mejores compañeros de viaje que se pueda desear para pasar unas vacaciones. Gracias a ellos disfrutamos mas intensamente de los buenos momentos y aguantamos algún contratiempo sin perder la sonrisa. Tras comer, bajamos a ver los templos de Karnak y Luxor, con sus impresionantes columnas que recordareis de la pelicula Muerte en el Nilo y que nos gustaron a cuál más. Allí tuvimos tiempo de sobra para grabar y hacer fotos.









Vuelta al barco, cena que consistió en bufete libre y se nos ofreció una excursión nocturna por 10 euros que consistía en un paseo por calesa por el mercado y tomar algo mientras fumabamos sisha en un garito al aire libre. La cogimos nuestra cuadrilla, y nos lo pasamos bien fumando, tomando unas cocas Arabes, yendo en calesa, atravesando el mercado, viendo la intensa vida nocturna de los habitantes... en fin muy bien. Increíble vida nocturna la de esta ciudad. Volvimos y tras descansar un rato en cubierta del barco nos fuimos a dormir.


vida nocturna en Luxor

El martes toco viaje por el Nilo rumbo a la esclusa, que atravesaríamos alrededor de las 4 de la tarde, por la mañana, admiramos las preciosas vistas que se veían desde el crucero, montañas áridas combinadas con las verdes orillas bañadas por el Nilo, las poblaciones asentadas en los márgenes del mismo Nilo, los saludos de los niños desde las orillas, la curiosa forma de edificar... y de pescar! sin duda, repito, una visión inolvidable.



Inolvidable fue también la destreza con la que los vendedores se pegaron a nuestra motonave para vendernos desde pañuelos a manteles y chilabas ya que el miércoles era el día de la fiesta de la chilaba por la noche.



Tras la cena salimos junto con Raúl Ana Ruben y Laura a dar una vuelta por los alderredores del barco donde regateamos un poco, compramos agua y nos volvimos a descansar . Fue un buen día para recuperar fuerzas del día anterior y prepararnos para todo lo que nos quedaba por ver.

Al día siguiente, miércoles, tras entrar unas 8 veces durante la noche al baño tanto Eva como yo estabamos muy cansados, sin duda algo en la cena nos sentó mal, así que me tome fortasec, suero y unas pastillas que le dieron a Eva en recepción. Le pedimos al guía entocid y nos aseguro que lo conseguiría durante el día.

Si vais a Egipto acordaros de ese nombre, entocid, porque si teneis la mala suerte de caer enfermos de lo que se denomina “el mal de tutankamon”, será lo único que os corte los vómitos y las diarreas, que pueden conducir a una peligrosa deshidratación.

Dude si podría bajar hacer las excursiones o no, pero nos animamos y fuimos. En Edfu, visitamos los templos de Horus y Kom Ombo, sin prisas, sin agobios, aprovechamos para hacer pequeñas compras de papiros, pulseras, collares, marcadores de paginas para libros... A Eva le puede ver a esos niños vendiendo, ciertamente da mucha pena y les compramos varias cosillas, pequeños detalles para tener de recuerdo.

Aunque la verdad, no disfrutamos el templo de Horus (ese lo vimos de mañana) porque estaba lleno de gente, hacia mucho calor y estabamos hechos polvo de tanto entrar al baño y no desayunar.

A mediodía en el barco Diaa nos dio entocid, lo tome y me vino muy bien para visitar Kom Ombo en (casi) perfecto estado. Es un templo maravilloso. Si lo hubiera sabido, habría comprado el entocid la noche que estuvimos en el mercado de Luxor ya que las farmacias cierran muy tarde. Tras ver el mercado al lado del templo y hacer alguna compra de papiros mas, fuimos al barco donde Diaa nos advirtió de que no comiéramos mucho porque tocaba para cenar bufete libre de comida egipcia y que nos podía sentar mal a todos.....salvo Eva y yo que no cenamos más que un poco de arroz, los demás se dieron un buen atracón. Y no me extraña porque los postres tenían muy buena pinta.

Tras la cena nos disfrazamos y fuimos a la fiesta de la chilaba, donde tomamos unas cervezas disfrazados, echamos unos bailables, nos hicimos unas fotos para el recuerdo y acabamos la noche en la terraza del barco.
en la fiesta de la chilaba

Al día siguiente, Eva y yo aun teníamos las tripas revueltas, bajamos a desayunar y la cara de Ruben era un poema, estaba todo revuelto, le dimos entocid y desde entonces hasta el domingo solo dios sabe cuantas pastillas se tomo: para desayunar, comer, cenar....debe ser que enganchan esas pastillas!!!!! Solo espero que no tengan efectos secundarios. Raúl tampoco estaba muy fino y se ventilo un par. Las chicas, sanas como robles.

Rodrigo estaba pálido y no se levanto de la cama, le di suero para que se lo tomara y nosotros 6 fuimos a ver el obelisco inacabado y la presa de Assuan, tras lo cual nos llevaron a comprar una fabrica de papiros donde compramos unos muy chulos y luego unos aceitosos perfumes que dejaban bastante que desear y que nadie compro.

Llegamos a la motonave y allí, nos enteramos que Rodrigo, nuestro Rodrigo, casi se va de excursión al paraíso de Ala, sufrió una deshidratación tan fuerte que entró en estado de shock con convulsiones, perdida del conocimiento...en fin que casi la espicha. Llamaron a un medico que le puso una inyección y le dio mil de pastillas. La verdad, que casi no lo cuenta. En el barco le dieron fruta y zumo de “verdad” no como el del desayuno.

Desde ese día nuestros compis cuidaron de lo que comían, por si las moscas. Así no parecíamos Eva y yo los únicos paranoicos que mirábamos con lupa todo lo que comíamos. Quizás eso fue no lo peor del viaje, porque no hubo nada malo pero si lo mas incomodo: la comida, tanto en el crucero como en el Cairo. No estabamos acostumbrados a tanta especie, o a tanto calor,....quien sabe.

El jueves tarde contratamos una vista opcional que incluía faluca, barca a motor y camello hasta un pueblo nubio. 35 euros por cabeza y para no liarnos haciéndola por libre, la cogimos nosotros junto con nuestros compis ruben Raúl Ana y Laura. En la faluca, un vendedor nos ofreció collares y pulseras a precios irrisorios. Luego un niño se acerco en una barca remando e imito ser una radio, cantando diversas canciones como si cambiara de canal. Su cara irradiaba desesperación, quizás fui solo yo quien lo percibió, no lo se, pero me amargo un rato la excursión y me vino a la mente una frase de los sex pistols que nunca fue mas acertada “cheap holidays in others people misery”. De la faluca pasamos a la barca de motor y de ahí a las orillas del Nilo donde tras un chapuzón rápido nos montaron en camello (por cierto, había vendedores en la arena esperándonos) y partimos al pueblo nubio donde fumamos sisha, probamos miel con queso, cantamos, bailamos, las chicas se hicieron un tatuaje de gena, vimos sus casas sus escuelas...como puede ser esa gente tan feliz con tan poco? . Mereció la pena.


bañandonos en el Nilo

esperando al camello

Por la noche salimos a dar un paseo por el mercado y siguiendo las recomendaciones del guía nos compramos unas bolsas de karkade a granel, ya que decía que en Aswan se vendía el de mejor calidad.

El viernes, toco madrugón y Abu simbel en bus. Llegamos sobre las 7 de la mañana y no hacia tanto calor como nos esperábamos, explicaciones del guía y tiempo de sobra para fotos a los dos templos y a las bonitas vistas que ofrece el lugar. (en el exterior, dentro ni fotos ni vídeo). Muy impresionante y es una excursión que merece la pena.

Abu Simbel

Volvimos al barco y recogimos las maletas rumbo al aeropuerto. El Cairo nos esperaba.


ultima cena en el barco

Tras mas o menos una hora de vuelo llegamos a la recepción del hotel sofitel, zona pirámides.

Desde algunas habitaciones se veían las pirámides así como desde la piscina o la terraza del hotel, lugar privilegiado para ver las pirámides mientras te fumas una sisha o tomas karkade. Un Hotel bonito. Que cumple su función: pasar la noche, ya que no paramos en él más que para dormir y darnos un chapuzón antes de partir de vuelta a España. Y es que, a Egipto no se va a disfrutar de un hotel..

En efecto, a los 5 minutos de llegar estabamos los 8 faraones buscando taxi para conocer el jan jalili. Así conocimos a Saboti. Un taxista que parecía escapado de la sala de las momias del museo del Cairo y que presumía de ser el taxista más viejo de la ciudad. Con eso, no se si pretendía difundir seguridad o sembrar el pánico. El Trafico un viernes a las 10 de la noche en el Cairo, con 8 personas a bordo de un peugeot 504 con marchas en el volante, lleno de golpes, en fin, son experiencias que hay que vivir.



Llegamos al Jalili y nada mas llegar a una plaza preguntamos por la tienda de “Jordi” para que Ana y Laura hicieran unas compras en un sitio de “confianza” nada mas oír el nombre de jordi dos granujas de medio pelo nos guiaron hacia un sitio que estaba lleno de basura, un lugar inmundo, tercermundista: la cueva de ¿¿¿??¿?“jordi” ¿¿??...o eso pensamos. Allí en un ambiente que no daba buena espina (de noche, entre callejones y sin nadie mas que nosotros) las chicas encargaron unos cartuchos con sus nombres grabados, escarabajos y cosas de encargo. Pagaron fianza . y ¿¿? Jordi ¿¿? quedo en llevarlo a hotel al día siguiente.

De allí nuestro taxista nos condujo a cenar al sea horse club a orillas del Nilo. Un gran sitio si vais con buen ambiente, música en directo, comida a precios populares, las mejores sishas del Cairo y unos mosquitos que se pegaran un banquete a vuestra costa si no lleváis relex. Y de allí casi a las 2 de la mañana tras una cena rodeados de nuestros compañeros de viaje nos fuimos a descansar.

El sábado toco ver las pirámides de giza y la esfinge. . Todo.. lo que se pueda decir o ver en fotos o documentales de las mismas se queda corto. Hay que estar allí. Entramos en kefren y nos presto mucho, es espectacular en su simpleza. Sacamos muchas fotos, grabamos videos, compramos baratijas y salimos de allí cargados de una energía que no se puede describir, sin duda es un lugar mágico.



Tras comer al lado del hotel, en el restaurante Felfela en el que los sueños de alguno de mis compañeros de ventilarse un par de huevos fritos se vio hecho realidad, nos dirigimos al hotel a planear la tarde. Esperábamos a los sicarios de jordi que nos traerían los encargos del día anterior, y les llamamos un par de veces. Se demoraron 2 horas (y el tiempo en estos viajes es oro) y sorpresa: se habían equivocado: un cartucho pequeño en vez de grande, a medio grabar, ….de calidad incierta y encima pidiéndonos que les pagasemos el taxi. Los ánimos se caldearon y se fueron antes de que las cosas pasaran a mayores. De la calidad de los cartuchos de oro que vendieron a nuestros compañeros de fatigas, que el tiempo o un joyero juzgue.

Tras buscar infructuosamente un taxi con aire acondicionado (si, claro, y con la itv pasada...) volvimos con Saboti, el taxista del día anterior.

Así Raúl Ana Ruben Laura Eva y yo nos lanzamos a conocer la ciudadela, la cual nos impacto por su belleza (ojo que cierra muy temprano, a las 5, nosotros la vimos literalmente a la carrera), el barrio copto del que nos fuimos con la intriga de conocer las diferencias entre los ortodoxos y católicos, después de admirar varias iglesias (Sta Barbara y St Jorge) alguna otra en construcción que tuvimos el honor de visitar previa invitación del encargado así como de disfrutar de alguna anécdota simpática.


De allí visitamos la mezquita de Amr, donde como en la ciudadela, a las chicas se les coloco una capa con capucha tipo harry potter para poder visitarla. Allí podéis ver como aleccionan a los niños desde muy pequeños en las sagradas escrituras o en el manejo de aviones, que se yo...



En fin, salimos y por recomendación del taxista fuimos a un monte a 7 km del centro del Cairo donde había unas vistas de toda la ciudad preciosas, y pudimos contemplar la polución de la ciudad en todo su esplendor. Bajamos y tomamos algo en un tugurio tras lo cual fuimos al pizza hut donde nos ventilamos unas pizzas y unas pepsis viendo el espectáculo de luz y sonido que a nosotros nos pareció una turistada infame. A gustos, colores, ya se sabe.

El taxista nos dejo en el hotel y tras una acalorada discusión por el precio del taxi, nos fuimos. Nos sentó bastante mal que cambiara un precio pactado de antemano, (siempre hay que pactarlo antes de subirte a un taxi en Egipto) pero lo tomamos con buen humor. Tras tomarnos unas deliciosas cervezas heladas en el bar del hotel, nos fuimos a descansar.

El domingo madrugamos y en dos taxis nos fuimos los 8 a ver el museo. No había mucha gente, y contratamos un guía que nos helo la sangre con el relato de la ablación de su mujer y cosas bastante duras de la vida en el Cairo y que no vienen en las guías.....nos enseño lo más significativo del museo y montamos en taxi rumbo al famoso café fisawi, o de los espejos en el jalili. Previamente, otro momento de tensión con los taxistas: ahora decían que el jalili estaba lejos del museo y querían mas pasta de la acordada!!! Nos pusimos de mala leche y no les dimos una libra más. Y en 10 minutos estabamos en el jalili. Fumamos unas sishas y bebimos deliciosos zumos de mango en el fisawi que estaba vacío.



Las chicas salieron a recorrer el jalili en busca de suvenirs mientras nosotros seguíamos fumando y bebiendo zumos. Cuando llegaron, con bolsas de compras (camisetas, perfumes, collares, pulseras...) nos contaron con excitación, como ahora si habían estado en la AUTENTICA tienda de Jordi, resultando esta muy acogedora y de trato muy cordial, les invitaron a bebidas, les hicieron regalos, .... en fin que el sitio donde nos habían guiado el viernes por la noche, no era la tienda de Jordi. Hasta donde llega la picaresca, a saber a quien le compraron los cartuchos de ¿oro?. Con este jordi, el autentico, quedaron contentas, que quede claro. De allí fuimos al hotel, comimos una pizza y en el baño (nada de habitación de cortesía por parte del hotel) nos cambiamos y nos dimos un chapuzón en la piscina teniendo como telón de fondo el marco incomparable de las pirámides. Subimos a la terraza y a modo de canto del cisne, apuramos un karkade y más sisha. Admiramos por ultima vez el trafico cairotico, la belleza de las pirámides, el sonido de los cláxones, nos hicimos la ultima foto juntos.....


Otro chapuzón, nos cambiamos de ropa y no nos dio tiempo siquiera a brindar con la ultima cerveza. Cuando nos dimos cuenta estabamos sobrevolando el Cairo, a las 12 de noche. Nos bajamos del avión y recogimos las maletas a paso lento tratando de retrasar lo inevitable, casi sin hablar en parte por el cansancio y en parte porque ya estaba todo dicho y no queríamos hacer mas dura la despedida con nuestros compañeros.
Así, en la terminal 1 de barajas intercambiando besos y apretones de manos con quienes fueron nuestros compañeros en esta aventura, tras una despedida urgente, las vacaciones llegaron a su fin. Todos se fueron, unos en taxi, otros en metro. Nosotros nos quedamos esperando hasta las 7 de la mañana el avión que nos conduciría de vuelta a Asturias, recordando anécdotas, buenos momentos, las vivencias de un viaje inolvidable en todos los aspectos. No pasaron 10 minutos y ya echábamos en falta compartir estos recuerdos con nuestros “faraones”, porque nuestras vacaciones, son también las suyas .
Y nunca se sabe, quizás el destino nos tenga reservada alguna sorpresa y nos volvamos a encontrar. Mientras tanto, les deseamos a todos ellos que los dioses de la fortuna y el amor les guíen en la vida. Animo, faraones. Por nuestra parte, este viaje ha dejado una huella profunda en nosotros, quizás como ningún otro lo había echo antes. Y ahora, que es tiempo de volver a la rutina de de cada día, nos consolamos pensado en las próximas vacaciones, pero siempre, siempre, con la sombra de Egipto sobrevolando en nuestra cabeza, porque a menudo nos preguntamos: ¿volveremos?, y los contentamos con una sonrisa …... Por supuesto.

miércoles 11 de junio de 2008

VIVIENDO EL SUEÑO AMERICANO - 2008

Pocas veces elegir un destino de vacaciones fue tan complicado, cansados de destinos de sol y playa sobre todo después del año pasado en la Habana, este año tocaba china, pero las olimpiadas nos hicieron cambiar rapidamente de idea. Barajamos seriamente Tailandia, pero a Eva no le llamaba lo suficiente, así que, porque no ir a los Estados Unidos? Pensamos en hacer New York con una escapada a Memphis, para visitar Graceland, pero debido a las conexiones de los vuelos, nos decidimos por la costa oeste y aparcamos la idea de visitar “La City” y el hogar de “El Rey” para el próximo viaje.
Si, estas vacaciones viviriamos la aventura americana: california y las vegas, preparaos, allá vamos!!!
Comenzamos nuestro viaje el sábado 24 de mayo, partiendo del aeropuerto de playmobil de Asturias dirección Madrid, y tras hacer noche en un hotel cercano al aeropuerto de la capital, tomamos al amanecer un avion que nos llevó a Londres. Tras el correspondiente cambio de terminal ( da tiempo de sobra) , salimos con puntualidad inglesa, a las 12:05 de la mañana, rumbo a Los Angeles.
Llegamos a la hora prevista, las 3 de la tarde (alli hay 8 horas menos). Tras recoger nuestro equipaje, vimos a un representante de nuestro touroperador con un cartel que ponia Mr. David. Esos éramos nosotros, asi que tras las debidas presentaciones, nos traslado al hotel Wilshire Grand, ubicado en el downtown o area financiera de Los Angeles. Un buen Hotel, salvo por el detalle de no tener caja fuerte, y tener que cargar todo el dia con la pasta y los pasaportes encima.
El downtown de los Angeles, no tiene nada que ver. A partir de las 6 de la tarde los hombres de negocios se retiran, y aquello parece un pueblo fantasma (un pueblo con rascacielos, eso si) y los homeless toman la ciudad (aunque no hay una cuarta parte de lo que vimos en San Francisco). Los mismos que estais cansados de ver en la televisión, con sus carros de la compra llenos de nada y vestidos con arapos. No os preocupeis, son completamente inofensivos, no tendreis ningun problema. De hecho, la ciudad de L.A. es muy segura.
Tras 2 horas y media de viaje a londres y otras 11 horas de londres a L.A., cualquiera podria pensar que estuviéramos cansados. Nada mas lejos de la realidad, a las 4.30 estabamos en el hotel planeando la tarde. Lamentablemente, nuestro touroperador no tenia preparada para nosotros ninguna excursión por la ciudad, asi que nos pusimos en contacto inmediatamente con otras agencias de turismo, pero fue imposible de concertar una salida con tan poco margen de tiempo. Dado que no habiamos recorrido 10.000 kilometros para estar metidos en una habitación del hotel, desde la recepcion conseguimos un servicio de limusina, la cual alquilamos con chofer de habla hispana, durante 4 horas para recorrer los lugares mas tipicos de la ciudad. A las 6 de la tarde, salimos hacia Hollywood, y Pablo, el conductor, nos dejo en la misma puerta del teatro Kodak como si fueramos estrellas, ya que en dicho teatro tiene lugar la ceremonia de entrega de los oscars.
Hollywood: nos encanto. Ha sabiendas de que el glamour se extinguió hace décadas en esta zona de la ciudad, y que ahora las calles están repletas de tiendas de souvenirs para turistas, de frikis que te cobran un dólar por foto, y vendedores ambulantes de hot dogs, aquello es lo que esperabamos, y más. Impersonators de jack sparrow, star wars, marilyn, freddy krueger, las estrellas de los famosos, las huellas y firmas en cemento a las puertas del teatro chino, tiendas de recuerdos donde la figura de Elvis es omnipresente, el museo de cera, el del Ripley (believe or not…).


en Hollywood Boulevard

Tras recorrer las aceras buscando estrellas de actores conocidos nos hicimos las fotos de rigor con la de los doors, scorsesse, marilyn, las huellas en cemento de Sinatra…en fin, hay estrellas para estar viendolas un dia entero. Una lastima que me fue imposible encontrar la de John Belushi, inaugurada un par de años atrás. De hollywood boulevard, nuestro conductor nos llevo a ver el cartel de hollywood desde lo alto de la misma colina, lo mas que te puedes acercar a el, dado que se restringio el paso, ya que la gente arrancaba trozos del mismo. Con unas espectaculares vistas de los angeles, y caida la noche, nos dirigimos a la zona de Berverly Hills con sus lujosas mansiones, Rodeo Drive, con tiendas de precios imposibles y Sta. Monica, que tenia una pinta increíble. Pero era hora de recogerse para el Hotel. Por una tarde – noche, había sido suficiente.

dos colgados en Beverly hills

Tres Frikis montando el pollo


Amanece muy pronto, al menos en toda la costa oeste, y antes de las 7 estabamos en pie, tras coger fuerzas en el starbucks (gran invento los starbucks!!!!) mas proximo al hotel (simplemente cruzar la acera), decidimos coger un taxi dirección a los Universal Studios, previa parada de nuevo en lo alto de la colina de Hollywood, ya que las fotos del día anterior no habían salido por falta de luz.




Llegamos a los estudios universal sobre las 9 de la mañana, a la hora de apertura, y ya habia colas en entrada. El motivo? Lunes 26, Memorial Day, dia festivo en los USA, por lo cual, nos hicimos pagando un poco mas, con un pase VIP, con el cual evitas todo tipo de colas en las diferentes atracciones del parke y que fue una decisión mucho mas que acertada ya que habia colas y colas, y nosotros nos las saltabamos todas con la tarjetina de VIP colgada del cuello.
Nada mas entrar dejamos algunas cosas en la taquilla y, a disfrutar! Para que os hagais una idea, estuvimos 11 horas en el parke y no nos sobro ni un minuto, motivo por el cual os recomendamos que vayais a vuestro aire y no en una excursión programada por algun touroperador dado que estas suelen durar 4 horas, y prácticamente no os daria tiempo a nada.¿Qué hacer 11 horas en un parke? Sencillamente pasar uno de los mejores dias de nuestras vidas, todo fue demasiado intenso para resumirlo en unas lineas: eva se murio de miedo en la casa del terror, yo las pase muy putas en la recien estrenada “montaña rusa de los simpsons” (de echo antes de marchar montamos otra vez ya que la primera no fui capaz de abrir los ojos y no hice mas que ahogarme en mis propios alaridos de autentico pavor) y ambos nos arrepentimos de montar en la atracción de the mummy (no apta para corazones delicados). Vimos el espectáculo - tributo a los heroes de mi aun eterna adolescencia, los blues brothers, nos mojamos en la atracción de parke jurasico, comimos una hamburguesa en Mels, el restaurante de los años 50 de american grafitti, incluso la mismisima Marilyn me saco a bailar (bajo la atenta mirada de Eva)


En un imprescindible tour en español por los estudios vimos como se hace la MAGIA del cine, recorrimos las calles de new york, mexico, italia, londres (ahí esta la autentica librería de la peli nothin hill!!!) que tantas y tantas veces aparecen en las películas, vimos platos de televisión (mujeres desesperadas) de cine (el “acogedor” Motel de Norman Bates en Psicosis) fuimos atacados por kin kong, y casi devorados por tiburón, sufrimos un terremoto, una inundación y vimos entre otros, el Delorean utilizado por el bueno de Michael J Fox “Mc Fly” en regreso al futuro. Especial atención a espectáculo rodado en 3, 4, o las dimensiones que aquello fuera por james cameron de Terminador, con los actores originales de las dos primeras entregas, asi como el espectáculo de la peli waterworld, ambos imprescindibles.





El motel de Norman Bates en Psicosis


Tras finalizar la estancia en el parque nos dirigimos a la salida donde esta el walk of fame, lugar dedicado al ocio con cines, restaurantes y multitud de tiendas donde nos dejamos la pasta en recuerdos. Tras un dia agotador, nos fuimos al hotel a descansar, porque a la mañana siguiente saliamos temprano hacia la ciudad del pecado, Las Vegas!!!






Los Angeles, conclusión: lo teniamos pensado como un destino “menor” dentro de nuestra ruta, en comparación a Las Vegas o San Francisco, pero nos sorprendió muy gratamente. Creemos que nos faltó un día mas para disfrutar de las playas de Venice con sus frikis, el encanto de Sta. Monica, o mas tiempo en Hollywood Boulevard para visitar sus tiendas con mas calma. Volveríamos, sin duda alguna.



Tras pasar un registro minucioso en el aeropuerto tanto nuestro como de nuestras pertenencias (todo ello con suma amabilidad y con una sonrisa, hay que decirlo), llegamos a Las Vegas a las 11 de la mañana del martes 27. El calor a la llegada no nos parecio para tanto, comparado con el agobio que se siente al aterrizar, por ejemplo, en Mexico o en el Cairo, pero claro, tambien estabamos en mayo y no en agosto, donde las temperaturas alcanzan los 50 grados. Nuestro hotel, el Luxor, estaba situado en lo que se conoce como el Strip. Podeis haceros una idea a traves de su web (luxor.com). es una gran pirámide, al estilo de las egipcias que cuenta con una replica de la esfinge y un monolito, tambien la decoración interior esta plagada de referencias egipcias como estatuas, jeroglificos, etc.. . Tras un rapido check in, nos dirigimos a la habitación, grande y espaciosa, dentro de la pirámide con ventana que da directamente al Strip. Por cierto, en la habitación, de nuevo sin caja fuerte, y otra vez a pasear con toda la pasta y documentación en el bolso. Espero que todos estos años haciendo artes marciales me valgan para algo, llegado el caso jejejeje!!!!!

Salimos a la recepcion del hotel, y nos fuimos en taxi al otro extremo del strip, concretamente al 201 de Clark Ave. donde en una ventanilla nos hicimos con unos impresos que, una vez rellenados, nos daban la posibilidad de casarnos en las vegas. Boda en las Vegas? Por supuesto que si! Lo teniamos decidido desde el mismo momento en que decidimos venir a los USA!! Nada mas friki que una boda en las vegas amenizada por Mr. Elvis Presley, y conociendo mi devoción por “el rey”, la cosa estaba clara. Para aquellos que tengan pensado casarse en Las Vegas, un par de apuntes: olvidate de lo que ves en las pelis de casarte a cualquier hora: las capillas cierran a las 12 de la noche y es obligatorio el tramite que describi mas arriba, el pasar por un edificio administrativo por una licencia. Y otra cosa, si presentas la apostilla en España, te habras casado de verdad! Quien puede decir que el mismisimo Elvis estuvo en su boda? nosotros!!!!
Pero no adelantemos acontecimientos, tras recoger la licencia, optamos por regresar caminado hasta el Luxor. Podiamos haber visitado la calle Fremont (esta a 5 minutos caminado de alli), que viene a ser el “casco antiguo de Las Vegas”, suponiendo que una ciudad fundada hace menos de 100 años pudiera tener casco antiguo!!! Pero preferimos dejar la fremont para la verla por la noche, en todo su esplendor.
Tenemos que decir, que el glamur, el esplendor y lo kistch de las vegas comienza al atardecer, mas o menos a las 8 de la tarde, cuando el sol comienza a caer y los neones de la ciudad se encienden. Por el día, parece una mole de hoteles tematicos en medio de la nada (que es lo que realmente es, por otra parte!). En fin, nos dispusimos a caminar todo el trecho que nos separaba hasta nuestro hotel a pata, unos 12 kilometros, bajo un sol de justicia, para no perdernos detalle de nada. Elegimos la capilla de la ceremonia, la misma que aparece en infinidad de documentales y películas ambientadas en Las Vegas, entre ellas, por ejemplo, mi favorita Fear and loathing in Las Vegas, de Johnny Deep, y en la que se casaron también un montón de famosos como Bon Jovi. Una capilla muy cuca donde nos trataron fenomenalmente, y ademas, en español. Reservamos para la mañana del dia siguiente. El chofer nos pasaria buscar al hotel en limusina media hora antes de la ceremonia .






Eva en la capilla



De camino al Luxor tenemos que decir que praticamente desde nuestro punto de partida en Clark Ave. hasta llegar al hotel Stratosphere, no hay nada que ver salvo capillas, tiendas de souvenirs y desierto. Llegamos al Stratosphere, un hotel con una torre enorme, en la que arriba del todo hay atracciones y desde la que debe de haber unas buenas vistas del Strip, digo debe, porque mi panico a las altura me impidio subir. Seguimos caminando y entrabamos en todas las tiendas de suvenirs que ibamos encontrando, con casi todo en las mismas. De lo que mas habia, era de Elvis, por lo cual me puse las botas. Un llavero de Elvis (por si pierdo el que tengo)? Por supuesto! Un parasol de Elvis? Venga!! De todas las tiendas que encontramos, quizas la mejor sea una que se llama Bonanza, una tienda de recuerdos enorme que tiene incluso sheriffs por dentro, como en las pelis, ya que al vender alcohol, es objeto de atracos.


El siguiente hotel - tematico que vimos fue el circus circus que como no podia ser de otra manera, recrea pues eso, un circo. De ahi, la nada absoluta hasta llegar al centro de Strip, donde estan el Wynn, el Venetian, el treasure island, el caesar palace, el bellagio, el paris….cada uno de ellos representa una ciudad o un tema concreto: en el venetian, tienen casi calcada la plaza de san marcos, asi como el puente y las góndolas. El casino (están a la entrada de los hoteles y son inmensos, de libre acceso para todos, al igual que los hoteles. El turismo de las vegas es, básicamente ver hoteles tematicos…y de paso echar una partidita en cada casino que visites) estaba francamente bien. Hablando de góndolas, montamos en una de ellas: una turistada total. Recorrimos las tiendas del Venetian y salimos a ver el espectáculo de los barcos en la Isla del Tesoro pero se cancelo por …el viento??? que sabran en las vegas lo que es el viento de verdad!!! Lo dejamos para otro dia. Vimos las tiendas del caesar palace (una guitarra firmada por Elvis….me quede con las ganas pero no tenia un millon de dolares…) y sus llamativas esculturas, el espectáculo del lago del bellagio, y subimos a la torre iffel. Correcto, en unas horas visitamos Venecia, Paris y la antigua Roma, todo sin movernos de las Vegas. Increíble.


















en la plaza San Marcos del Venetian


Entramos en unos enormes centros comerciales, pasamos por el hotel Planet Hollywood y el hotel de la Metro G. Mayer, visitamos mas tiendas, para ver desde fuera el impresionante hotel New York, y el Excalibur, que veriamos otro dia ya que estabamos con las fuerzas justas de llegar a nuestro hotel para cenar algo y coger fuerzas para el dia siguiente. ¿Qué era lo que teniamos previsto? A, si…casarnos!!!

Desayunamos en uno de los Starbucks que el propio Luxor alberga en su interior, y nos preparamos para nuestra boda, no sin antes probar fortuna en el casino ya que era “nuestro día”...pero la diosa fortuna nos quiso esquivar, pero bueno, ya se sabe, desafortunado en el juego, afortunado en el amor!!!. Y ya de vuelta en la habitación, sin ir a la peluqueria, sin maquillaje, la novia, radiante con un vestido de 20 euros, sin lecciones de baile, sin el estress de los invitados, el banquete….alli estabamos nosotros dispuestos a decir el “si quiero”. Y aun así, los dos teniamos los nervios nerviosos.


La limusina llegó puntual, a las 10 de la mañana. Peazo limusina….recordais el video de madonna de music? Pues lo mismo…con televisión, bar, asientos de cuero... Una vez en la capilla, me ponen una rosa en la camisa y a Eva le dan un precioso ramo de rosas blancas. Nos dicen que hay que esperar unos minutos. “El Rey” está llegando. Los nervios aumentan. Vemos la capilla por dentro, y es una pasada. El fotografo nos toma unas fotos, y se llevan a Eva a otra sala. Yo espero frente al altar. Se abre la puerta y aparece Eva, del brazo de Elvis que, entonando a la guitarra el clásico love me tender, me “entrega” a Eva, y nos felicita.
Una vez mas tuvimos suerte y nos toco uno de los Elvis Impersonators mas conocidos dentro de las vegas, que habiamos visto en varios documentales, como por ejemplo el del simpatico Ian Wright sobre la ciudad .Comienza la ceremonia oficiada por un ministro de habla hispana muy simpatico, y Elvis intercalo el mitico Cant help Fallin in love. Intercambio de anillos, nos dimos el “Si quiero” y numero final interpretando “viva las vegas” a duo con Elvis mientras reiamos y bailabamos. Nueva sesion de fotos, y ya estabamos casados!!!! En total, 5 minutos y medio de inolvidable ceremonia.













Tras la boda, el chofer nos condujo de vuelta al hotel, donde nos relajamos en la piscina y nos tostamos al sol vuelta y vuelta. Comprobamos que lo que leimos del bufet del luxor era cierto, se comia realmente bien y así, tras ponernos las botas, decidimos salir a ver los hoteles que nos quedaban y dar un paseo por el strip.
Pasamos antes por el Mandalay Bay, para ver el house of the blues, local del que es copropietario Elwood Blues (aka Dan Aykroyd) y que tenia muchas ganas de conocer, por alli pasan infinidad de musicos de todo genero, desde los rolling hasta dylan. Una decoración que roza la perfeccion, con ambiente nueva Orleáns, y como no, un bar dedicado a la memoria de su “hermano” Jake Blues (aka John Belushi). Cuenta con una pequeña tienda donde me hice con una manta , varias camisas, pegatina, llavero, taza para el desayuno….todo ello con el sello de los blues brothers!!!! Hicimos tantas compras que al dia siguiente tendriamos que comprar otra maleta a la que habiamos echado el ojo el dia anterior en el venetian; por supuesto, una maleta de Elvis.
Era un friki en el reino de los frikis. Dejamos las compras en el hotel y salimos a pasear.El hotel Excalibur por fuera es bonito, recreando un castillo, pero el New York se sale por dentro y por fuera, la ambientacion es increíble, asi como la montaña rusa que recorre su fachada. Realmente no parece un Hotel. En el interior vimos sus tiendas y el “bar coyote”, y perdimos algo de dinero en el casino...


Nos subimos al Deuce, que es el bus de dos pisos que recorre el Strip hasta Fremont, y una vez en Fremont, vimos mas tiendas, los casinos antiguos de la ciudad como el Golden Nuget, de donde me traje unas fichas de recuerdo ya que nos impresiono el ambiente, aquella no era una zona “turistica” como el strip, alli habia otro tipo americanos jugandose la pasta, es difícil de explicar, pero todo era diferente, las camareras llamaban la atención, sin duda, con una media de 50 años, absolutamente maquilladas, fumando, con minifaldas….todo muy bizarro, muy …Las Vegas. Alli en Fremont vimos el espectáculo de luz y sonido, y nos dejamos seducir por el aroma de las vegas de los años 70: neones, luces de colores, el gentio, los anuncios en pantallas de sexo barato…. Si, porque si bien las vegas es la ciudad del juego, no lo es menos del sexo. En todas partes te ofreceran los servicios de mujeres (y hombres) que por 30$ tendras a full service en la habitación del hotel. Quieras o no, veras sexo por doquier, tanto que al final te acostumbraras y no le daras importancia. Y es que Las Vegas no deja de ser una especie de Disneylandia para adultos. Visto Fremont nos subimos de nuevo al autobús ( funciona las 24 horas) y de vuelta al hotel






















Al día siguiente nos levantamos a las 6, ya que habiamos contratado el dia anterior una excursión en helicóptero al cañon del colorado. Otra vez, a la hora prevista teniamos una limusina esperando en la puerta del hotel, que nos llevo al helipuerto para emprender el viaje de 45 min. hasta el gran cañon. Sobrevolamos la presa hoover, y llegamos al gran cañon, que es ciertamente impresionante, descendimos hasta las orillas del rio colorado donde nos tenian preparado un aperitivo de champan, bolleria y fruta, asi que alli estabamos nosotros, recien casados por Elvis, en el cañon del colorado y desayunando champan.






Tras una sesion de fotos, otra vez al helicóptero y limusina de vuelta al hotel, para disfrutar un ratito mas de la piscina, en la que nos pico la curiosidad de probar un bar de oxigeno, que supuestamente nos iba a hacer sentir más mejor….ninguno de los dos sentimos nada especial, salvo que el bolsillo se encontraba mas ligero. Exactamente 44 dolares mas ligero…..





Tras descansar un rato, nos fuimos en el autobús a un gigantesco outlet, donde hicimos unas compras a precio de ganga. Y más que deberiamos haber comprado! Pero aun quedaba San Francisco, asi que no nos excedimos demasiado. La vuelta, la hicimos andando por error bordeando la autopista, ya que esperabamos una parada cercana a la famosa señal de bienvenida de las vegas, pero no la encontramos, así que nos dimos una buena paliza a pie, al lado de la autopista, bajo un sol que cascaba de lo lindo, para hacernos la foto que puedes ver a continuacion. Realmente, podemos decir que nos recorrimos Las Vegas a pie de punta a punta.





Dedicamos la tarde a un último paseo por el Strip, a ultimar compras, y ver por ultima vez como caia la noche sobre la ciudad y como ésta, a su vez iba cobrando vida, mientras se encendian los neones y la peculiar fauna nocturna se adueñaba de las calles. Nos despedimos brindando con un cosmopolitan y un margarita, no sin antes volver a probar fortuna en el casino. Nos acostamos temprano, al dia siguente nos esperaba San Francisco, la bella ciudad de la Bahia.


Las Vegas, conclusión: particularmente, me encantó. Cómo no tener un buen recuerdo de esos macro hoteles, del gentio por las calles al atardecer, del ruido de las maquinas en los casinos, de las señoras de avanzada edad jugando a las tragaperras con la tarjeta de crédito echando humo, de las tiendas de souvenirs kitchs o de nuestra impagable boda con Elvis……Vovería sin pensarlo, y una vez vistos los hoteles, caeriamos en la parte pecaminosa de la ciudad y nos dejariamos arrastrar por la magia de sus clubs nocturnos como el coyote ugly, el studio 54 o el LAX, y nos sentariamos en una mesa de black jack o alrededor de la ruleta para hacer saltar la banca al calor de unos dry martinis.








VIVA LAS VEGAS ¡!!!!!!!!!!!




No nos dio tiempo de echar de menos Las Vegas y ya estabamos, tras pasar los controles de rigor en el aeropuerto, en San Francisco. Era el mediodía del viernes cuando llegamos al hotel Nikko, situado en Union Square, prácticamente en el centro de la ciudad. Tras tener que dejar un deposito de 400 dolares en recepción por si causabamos algun destrozo en la habitación (no se, nos debieron ver caras de estrellas del rock) nos cambiamos el atuendo veraniego de Las Vegas y nos pusimos las cazadoras, y es que en San Francisco hacía un frio que nos recordaba a Asturias. A dos pasos del hotel estaba el inicio de linea de cable car, asi como la oficina de turismo en la que sacamos un abono de 3 dias para todo tipo de transporte publico (cable car, metro, autobús…) por, creo, 18 dolares. Nada más sacar el abono, no pudimos resistir la tentación y tomamos un cable car rumbo al puerto.







De camino, pudimos contemplar de primera mano las empinadas calles en las que mil y una veces habiamos visto a los coches literalmente volar en las persecuciones de diferentes películas.

También es cierto que vimos mucho colgao todos los dias que estuvimos en San Francisco, es una ciudad con mucho loco suelto, y la verdad es que nos hacia gracia verlos. Los vagabundos allí, simplemente pululaban sin aparente rumbo, o caminaban bailando o realizando movimientos extraños por las calles. Eso si, sin meterse con nadie. Mis preferidos eran los que se apostaban en las aceras tras un cartel que ponia “pasta para emborracharme”. Eso si que es ir directo al grano!. La razon de tanto homeless por metro cuadrado se debe a las generosas ayudas sociales que reciben en esa ciudad, lo que hace que muchos opten por San Francisco para residir.
Llegamos al puerto y tras unas fotos con la penitenciaria de Alcatraz de fondo, Eva tuvo que comprarse un forro polar (19 $!!!) porque realmente hacia un aire frio que cortaba. Nos dirigimos al famoso puerto 39, y de camino entramos en varias tiendas de recuerdos para nosotros, los turistas, y nos detuvimos para degustar unos calamares en un puesto al aire libre mientras disfrutabamos de algunos espectáculos realizados por artistas callejeros. Realmente la zona del puerto tiene mucha vida







Ya en el Famoso pier 39, pasamos a saludar a sus habitantes mas famosos, la colonia de leones marinos que alli viven, y entramos en casi todas las tiendas, en las que hicimos alguna que otra compra. Empezó a caer la noche y retornamos al hotel via cable car. Habia que tomar fuerzas, madrugar tantos dias y las caminatas que nos pegamos empezaban a pasar factura.








El sabado, como todos los dias que estuvimos en los USA, desayunamos en un starbucks dentro del propio hotel y salimos a conocer Union Square para desde ahí tomar la calle Grant y entrar a chinatown “por la puerta grande”. El chinatown de San Francisco en inmenso, no tiene nada que ver con, por ejemplo, las 2 calles que forman el chinatown de Londres. El Chinatown de Frisco, es casi una pequeña ciudad en si misma, con una parte dedicada a las tiendas para turistas, y otra donde los chinos hacen su vida diaria, con restaurantes propios, escuelas, hospitales, academias de chi kung, tiendas de alimentación, farmacias,….cuando fuimos por esa zona prácticamente no habia turistas y nos sentimos un poco “raros” .



De Chinatown, nos detuvimos en little italy para girar a la izquierda y comenzar a subir la mitica calle Lombard hasta su mismisima “cima” en lo alto de crookedest street
Una vez sacadas las fotos de rigor, tomamos alli mismo el cable car y nos fuimos otra vez al puerto.







Concertamos una excursión por el ridiculo precio de 15 dolares, que nos llevaria en barco a traves de la bahia cruzando el mitico Golden Gate para regresar bordeando Alcatraz. Tras algo mas de una hora de travesia en barco y con una buena mojadura por ponernos en la parte delantera del mismo, calados hasta los huesos nos dirigimos al pier 39 a degustar el plato tipico local, que consiste en una crema de cangrejo servida dentro de un gigantesco cuenco de pan. Delicioso!



Alcatraz


Pasamos la tarde viendo alguna tienda mas en el puerto y retornamos a la zona de Union Square. Entramos en un par de centros comerciales pero no nos llamaron la atención, al contrario que un virgin megastore con un monton de libros de punk rock no publicados en españa y que luego me arrepenti de no haber comprado. Otra vez será.
Cenamos en un Lori´s, una cadena de hamburgueserías de Frisco que recrea en su interior el ambiente de los años 50. Tomamos una hamburguesa gigantesca, y de postre el clasico banana split, que no fuimos capaces a finalizar. Tras un paseo para bajar la cena, nos retiramos a dormir, porque al dia siguiente teniamos en mente hacer una ruta en bicicleta y habia que estar descansados.


Amanecimos al dia siguiente, domingo, y tomamos el cable car al puerto en el que alquilamos unas bicicletas, con el objetivo de llegar hasta el Golden Gate, atravesarlo, y llegar hasta el pueblo pesquero de Sausalito. Según nos acercabamos al puente, nos gustaba cada vez más y eso se refleja en el numero de fotos que le sacamos ( 900 en todo el viaje). No se, es uno de esos lugares mágicos en los que apetece hacer fotos todo el tiempo y parece que cada una queda mejor que la anterior.








Nos lo pasamos fenomenal pedaleando a traves del puente, es toda una experiencia cruzarlo en bicicleta, os lo aseguro. Una vez cruzamos el Golden Gate, bajamos unas empinadas cuestas hasta llegar a uno de los pueblos pesqueros mas bonitos que he visto en mi vida ( y eso lo dice alguien candasin de adopción, que ya es mucho), con unas casa sobre el agua preciosas y unos chalets con unas vistas de la bahia alucinantes. Candamos la bici a una farola, recorrimos las tiendas y buscamos una hamburguesería donde supuestamente se hacen las burgers mas deliciosas no solo de San Francisco sino de toda Norteamérica. Sentados frente al mar, en el puerto de uno de los mas maravillos pueblos de costa en los que hemos estado jamas, comiendo una deliciosa hamburguesa, con unas impresionantes vistas con la ciudad de San Francisco de fondo, no se me hizo extraño imaginar cómo el Gran Ottis Reading escribio, también aquí sentado su magnifico sittin in the dock of the bay. Realmente este es un sitio al que hay que ir.









Tras un paseo por el pueblin, tocaba ahora subir las empinadas cuestas que con anterioridad habíamos bajado, no fue para tanto y lo hicimos del tiron, y regresando sobre nuestros pasos volvimos a cruzar el puente, tirando mas y mas fotos, y como si nos costara despedirnos de el, casi mirábamos más hacia detrás que hacia delante por que el sol empezaba a caer y el espectáculo era como para habernos quedado alli, pero habia que devolver las bicis a las 7, asi que….




Una vez dejamos las bicis, volvi al pier 39, por una botella de vino de las bodegas de Graceland, obviamente con una majestuosa etiqueta de Elvis. Me costo decidirme entre todas las clases de vinos que había de famosos: desde los viñedos de Coppola hasta los de Dylan, pero en la maleta no había sitio para mas. De todas formas, me lleve una tarjeta y caerán via internet, no lo dudo!
Tras cenar una hamburguesa en la zona del puerto, nos dirigimos de vuelta al hotel, solo nos quedaba hasta las 4 de la tarde del lunes siguiente para acabar nuestra estancia en los USA y sentiamos algo de pena (mucha, mucha pena!!) por tener que regresar a España.
El lunes, lo dedicamos a visitar Alamo Square famosa por sus famosas casas, tipicas de postal y por aparecer en varias series de t.v como padres forzosos o embrujadas. Tambien visitamos el Haight Ashbury, lugar de referencia del movimiento hippie de los 60. Llegamos temprano y muchas de las tiendas aun no habian abierto, hicimos tiempo sacando fotos y visitando una enorme tienda de musica. En el Haight Ashbury no queda de hippi mas que los edificios, alguna tienda de segunda mano, y como no, lo tipicos “colgaos” que te encontraras sentados por las aceras y que parecen formar parte del paisaje de Frisco.

Eva en Alamo Square


donde estan esos malditos jipis!


Dimos un ultimo paseo por el barrio chino, donde hicimos algunas compras de ultima hora a precio de ganga (tuvimos que comprar otra bolsa para facturar), por ejemplo yo me compre un kimono de kung fu por 19 dolares y una camiseta por 2 $. Realmente hay cosas muy baratas en chinatown. No podiamos irnos sin probar un restaurante chino de alli, asi que tras degustar la gastronomia china en todo su esplendor, nos fuimos al hotel para emprender rumbo al aeropuerto de Frisco que nos llevaría a Londres, para desde ahí enlazar a Madrid y otro vuelo hacia Asturias. Lo mejor de la vuelta, el destacar que pese a los temores, no nos perdieron ninguna de las maletas y ahora podemos disfrutar en nuestro piso de todos los friki – regalos que fuimos adquiriendo durante el viaje. Y esto ha sido todo……..Thats all, folks!!


San Francisco, Conclusión: es la ciudad perfecta, en la que me hubiera gustado quedarme a vivir, desde luego, a mi como podeis comprobar, me “atrapo”


Gracias a todos los que nos echaron un cable a la hora de preparar este viaje; Mais, Rolin (Miguel Angel) y gente del foro de los viajeros y topofertas!!

Y como no, especial agradecimiento a Ricardo, de Milenio Tours en Oviedo con el que desde hace ya unos años preparamos todos nuestros viajes, y que gracias a su buen hacer, la preparación de nuestras vacaciones siempre resulta mucho más fácil.